BDB AP Zaragoza 36076/2001
Fecha: 23 de octubre de 2001
Órgano: Audiencia Provincial de Zaragoza
Sala: Sala de lo Penal, Sección 3
Ponente: JULIO ARENERE BAYO
Sentencia: 509 / 2001
Recurso: no disponible
Rollo: 157 / 2001
Resumen:
Delito de atentado. No existe extralimitación pues los agentes se encontraban realizando las tareas de su cargo. Deslinde entre el delito de resistencia a a la autoridad y el atentado.

En Zaragoza a, veintitrés de octubre del año dos mil uno.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial, constituida por los Ilmos. Señores que al margen se expresan, ha visto en grado de apelación las Diligencias del P. Abreviado nº 16/01, procedentes del Juzgado de lo Penal nº Cuatro de esta ciudad, rollo nº 157 de 2.001, seguidas por delito de atentado, contra T.E.M., con D.N.I. núm. XXX, nacido en Zaragoza, el 11 de Agosto de 1.958, hijo de J. y de C., actualmente interno en el Centro Penitenciario de Zaragoza, habiendo sido partes el Ministerio Fiscal, dicho acusado, hallándose representado por el Procurador Sr. Broceño Esponey y defendido por el Letrado Sr. Campos Garcia y como acusación particular los Policías Locales nº XXX y XXX, representados por el Procurador Sra. Redondo Martinez y defendidos por el Letrado Sr. Esteban Pendas, siendo Ponente en esta apelación el Ilmo. Sr. Magistrado D. Julio Arenere Bayo, quien expresa el parecer del Tribunal.

Antecedentes de Hecho

PRIMERO.- En los citados autos recayó Sentencia con fecha 29-3-2001, cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente: "Fallo: Que debo condenar y condeno a T.E.M., como autor de un delito de atentado, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal a la pena de un año de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y a la pena de multa de un mes, por cada una de las faltas, con una cuota de 200.- ptas. día, con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago. En concepto de responsabilidad civil deberá indemnizar al Policía nº XXX en la cantidad de 30.000 ptas. y al Policía nº XXX en la cantidad de 50.000.- ptas., más intereses legales. El condenado deberá abonar las costas, incluidas las de la Acusación Particular".

SEGUNDO.- La sentencia apelada contiene la siguiente relación fáctica: "Que el acusado T.E.M., mayor de edad y sin antecedentes penales, el día 9 de Octubre de 1.999 requirió a los Policías Locales con número de carnet profesional XXX y XXX, manifestándoles que momentos antes acababa de ser agredido por el propietario del bar "Cuatro Cuarenta", sito en la calle XXX de esta Ciudad. Ante ello, los agentes se trasladaron al citado establecimiento donde el dueño les explicó que el acusado, se encontraba molestando a unos clientes, razón por la que le había expulsado del local.

Como quiera que el acusado no presentaba lesiones aparentes los citados agentes le manifestaron que no apreciaban motivos para detener al dueño del establecimiento y trás una discusión con el acusado, que no estaba de acuerdo, los agentes se ofrecieron a conducirle a Comisaría para que formulara la correspondiente denuncia, subiendo al coche el acusado voluntariamente. A mitad del trayecto, en el cruce de la calle XXX con la calle XXX el acusado se bajó del vehículo policial y salió corriendo, tropezando y cayendo al suelo, por lo que los agentes salieron del vehículo para ayudarle y al acercarse al acusado, éste comenzó a agredir a los policías con patadas y manotazos, motivo por el que los agentes se vieron en la necesidad de reducirlo por la fuerza. Seguidamente el acusado fué conducido al Hospital Provincial, donde se negó a ser atendido y posteriormente fué conducido a Comisaría detenido por delito de atentado. Como consecuencia del. incidente el Policía nº XXX sufrió lesiones (múltiples erosiones lineales en dorso de la mano derecha), que precisaron una primera asistencia y tardaron en curar 6 días y el Policía nº XXX, con lesiones consistentes en equimosis en extremidades inferiores y mano derecha y dolor en primer tercio de ambas manos que precisaron una primera asistencia facultativa y que tardaron en curar 10 días". Hechos probados que como tales se aceptan

TERCERO.- Contra dicha sentencia interpuso recurso de apelación por el acusado alegando en síntesis los motivos que se dirán y admitido en ambos efectos se dio traslado a las partes, solicitando el Ministerio Fiscal y acusación particular la confirmación tras lo cual se elevaron las actuaciones a la Audiencia, formándose rollo, con designación de ponente y señalamiento para votación y fallo el día 22 de octubre de 2.001.

Fundamentos de Derecho

PRIMERO.- Se alega en primer lugar por la parte recurrente extralimitación por parte de la policía, consistente según él, en ponerle las esposas cuando iba a denunciar.

La prueba de carácter testifical de los Agentes de Policía aparece corroborada por datos materiales y objetivos, como son los partes de lesiones, y las afirmaciones exculpatorias del acusado no pueden sustituir a las posibles pruebas inculpatorias, ya que aquellas obedecen a opiniones parciales e interesadas de la parte afectada.

En cuanto a que en hechos probados no se recogen las lesiones sufridas por el acusado, no son estas las que se juzgan, sino las ocasionadas a los agentes.

Con respecto a la extralimitación, los Agentes se encontraban en el desempeño de las funciones propias de su cargo, y la fuerza empleada fue proporcional a la función a realizar cuando se lanzó del coche, ya que el prestigio de la autoridad se compromete tanto por dejación como por abuso. En consecuencia, no exista extralimitación de los representantes del orden y concurría a la vez un determinado grado de resistencia o de actitud peligrosa por parte del acusado.

SEGUNDO.- En segundo lugar se solicita que se degraden lo hechos a una resistencia. La STS de 21-4-1999, núm. 581/1999, razona que: "En el art. 550 se describe como uno de los modos del delito de atentado el de la resistencia activa grave, es decir queda definido por la nota de la actividad y la nota de la gravedad, de donde el delito de resistencia, dada su condición residual en su actual deslinde con el delito de atentado, debe ir definido no solo por la nota de la pasividad -criterio del anterior Código en la interpretación jurisprudencial citada-, sino también y principalmente por la nota de la no gravedad aunque exista un comportamiento de oposición activo."

En el caso enjuiciado, la parte recurrente, tras ser alcanzada en su huida por el agente de la policía, le agredió ocasionándole lesiones muy leves.

De conformidad con la doctrina expuesta y a la vista de la actual descripción del delito de atentado del art. 550, es obvio que se está en presencia de un comportamiento activo -agredir - que no reviste gravedad tanto por el hecho en sí, como por el momento de esta actitud, tras ser detenido. Tal acción no merece la calificación de atentado, y por el contrario debe derivarse la calificación penal al tipo residual del delito de resistencia del artículo 556.

TERCERO.- En cuanto a la inexistencia de la falta de lesiones la acreditación de las mismas y su etiología descrita en hechos probados es veraz y en consecuencia la condena por la falta acorde a derecho.

CUARTO.- Al revocarse en parte la sentencia recurrida, deben dejarse sin efecto la condena en costas de la acusación particular. En efecto como dice la STS de 24-11-1999, núm. 1658/1999, "El Código Penal de 1995 ha modificado, en un aspecto sustancial, la regulación de la condena en costas al establecer en el art. 124 del Código Penal que la misma, que a tenor del art. 123 se deben imponer a los responsables de un delito o falta, incluirán los de la acusación particular cuando la condena lo sea por delito sólo perseguible a instancia de parte." Y si bien en los delitos perseguibles de oficio la Ley Procesal posibilita que los perjudicados puedan ejercer en el proceso penal la acción penal y civil, ese derecho no supone que el condenado deba satisfacer los gastos derivados del ejercicio del derecho, y la Jurisprudencia del TS, que ha reconocido la posibilidad de incluir en el pago de las costas procesales las causadas por la acusación particular, lo ha realizado siempre en función de la importancia de la intervención de esta parte y la esencialidad de la misma.

En el presente caso la actuación de la acusación particular resultó totalmente irrelevante. En todo momento fue el Ministerio público el que marcó la pauta de la acusación hasta el punto de que las conclusiones provisionales de aquella, análogas a las del Fiscal, tampoco logran que la pena por ella solicitada, fuera atendida. Esa irrelevancia impide, en estrictos términos de justicia, la inclusión en las costas del importe de las causadas por tal acusación particular.

Por otra parte, la condena en costas forma parte del contenido de una resolución judicial condenatoria y aparece afectada por la necesidad de motivación, impuesta por el art. 120 de la Constitución y el contenido esencial de la tutela judicial efectiva, que exprese las razones que justifican esa resolución.

QUINTO.- Las costas del recurso proceden declararlas de oficio al revocarse la sentencia.

Vistos los preceptos legales citados y demás de pertinente aplicación del Código Penal, el art. 795 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Fallo

Estimamos parcialmente el recurso de apelación formulado por la representación de T.E.M. y revocamos parcialmente la sentencia dictada con fecha 19 de Marzo del 2.001 por la Ilma. Sra. Magistrada Juez de lo Penal número 4 de esta capital en el sentido de absolverle del delito de atentado y condenarle por uno de resistencia a la pena de siete meses de prisión, así como la condena en costas de la acusación particular que se deja sin efecto, manteniendo el resto de la sentencia, y en cuanto a las costas de esta instancia se declaran de oficio.

Devuélvanse las actuaciones de primera instancia al Juzgado de procedencia con certificación de esta resolución, para su ejecución y cumplimiento, debiendo acusar recibo.

Así por esta nuestra sentencia, juzgando definitivamente, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.