BDB AP Madrid 6398/2008
Fecha: 18 de julio de 2008
Órgano: Audiencia Provincial de Madrid
Sala: Sala de lo Penal, Sección 16
Ponente: CARMEN LAMELA DIAZ
Sentencia: 514 / 2008
Recurso: 267 / 2008
Rollo: 267 / 2008
Resumen:
Se revoca la sentencia por un delito de desobediencia y se dicta condena por una falta de desobediencia. Jurisprudencia del TS en relación a la calificación jurídica de los hechos como delito o como falta. El delito de desobediencia supone una grave actitud de rebeldía, en la reiterada y persistente negativa al cumplimiento de la orden. El acusado se negó a parar el vehículo cuando se lo ordenaron los agentes llegando a subirse a la acera.

En Madrid a dieciocho de julio de dos mil ocho.

VISTAS, en segunda instancia, ante la Sección Decimosexta de esta Audiencia Provincial de Madrid, las presentes diligencias seguidas por el trámite de procedimiento abreviado nº 286/08, en virtud de recurso de apelación interpuesto por D. Cesar contra la sentencia dictada por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez del Juzgado de lo Penal nº 26 de Madrid, de fecha cuatro de junio de dos mil ocho, en la causa citada al margen.

VISTO, siendo Ponente la Magistrado de la Sección, Ilma. Sra. Dª CARMEN LAMELA DIAZ, quien expresa el parecer de la Sala.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez del Juzgado de lo Penal nº 26 de Madrid, en el procedimiento que, más arriba se indica, se dictó sentencia, de fecha cuatro de junio de dos mil ocho , cuyo relato fáctico es el siguiente: "Que el día 16 de mayo del 2008 a las 13:15 horas, Cesar , conduciendo el vehículo matrícula .... YFD , circulaba por la rotonda Glorieta de la Virgen de los Remedios de Colmenar Viejo y en esto, a pesar de la orden de parar indicada con el brazo por agente de la Policía Municipal a fin de que pudieran atravesar la glorieta una columna de 60 menores que estaba en la acera, continúa la marcha y rebasa al agente. Como quiera qué detrás del vehículo conducido por Cesar circulaba un vehículo de la Guardia Civil cuya dotación se percató de la infracción circulatoria del anterior, sigue detrás de él y le apercibe de que pare, con señales sonoras y luminosas; pero Cesar omite parar y continúa su marcha por diversas calles de la localidad, llegando inclusive a subirse a la acera, pero no habiendo quedado acreditado que pusiere en concreto peligro a los peatones que pudieren transitar por la acera".

Y cuyo fallo es del tenor literal siguiente: "Que DEBO CONDENAR Y CONDENO a Cesar como autor criminalmente responsable de un delito del artículo 556 del C. Penal , no concurriendo las circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de OCHO MESES DE PRISION, con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y con imposición de la mitad de las costas causadas.

Que DEBO ABSOLVER Y ABSUELVO A Cesar del delito del artículo 380 del C. Penal de que venía acusado y con declaración de oficio de las costas causadas".

SEGUNDO.- Contra dicha sentencia se interpuso en tiempo y forma, por la Procuradora Dª Beatriz Sánchez-Vera y Gómez- Trelles en representación de D. Cesar , recurso de apelación que basó en los motivos que se recogen en esta resolución. Admitido el recurso, se dio traslado del mismo a las demás partes personadas, remitiéndose las actuaciones ante esta Audiencia Provincial.

TERCERO.- En fecha catorce de julio de dos mil ocho, tuvo entrada en esta Sección Decimosexta el precedente recurso, formándose el correspondiente rollo de apelación, y se señaló día para la deliberación y resolución del recurso, acto que tuvo lugar el día señalado.

CUARTO.- SE ACEPTAN los antecedentes de hecho de la sentencia recurrida, en cuanto no se opongan a los presentes.

HECHOS PROBADOS

SE ACEPTA el apartado de hechos probados de la sentencia recurrida.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- SE ACEPTAN los razonamientos jurídicos de la sentencia apelada en cuanto no se opongan a lo que a continuación se expresa.

SEGUNDO.- Se cuestiona por el recurrente la calificación jurídica de los hechos, entendiendo que deberían ser considerados como constitutivos de falta y no de delito de desobediencia.

En este punto debe recordarse la jurisprudencia del Tribunal Supremo, recogida en la sentencia de fecha veintitrés de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro , la que, que después de señalar los requisitos genéricos de la infracción comentada, entre los que se encuentra el que el sujeto activo actúe en firme y contumaz oposición al ejercicio de aquél o incluso con contumacia omisiva de colaboración que imposibilite o dificulte acusadamente el cumplimiento de los deberes del primero, señala cómo hay también un factor de grado en esa oposición, graduación que se manifiesta cualitativamente por su intensidad y cuantitativamente por la duración y fuerza la renuencia. Esa graduación se toma en cuenta en la ley penal para configurar tres tipos en los arts. 231, 237 y 570 del Código Penal de 1.973 , (arts. 550, 556 y 634 del Código Penal vigente), que pudiéramos llamar grave, menos grave y leve. El art. 231.2º (550), también calificado en la norma como delito de atentado, contempla cuatro conductas, según el medio de acción (condición objetiva) contra la autoridad, el acometimiento, la fuerza, la intimidación y, por último el uso de resistencia (resistencia activa dice el art. 550 del Código Penal vigente) "también grave", siempre tratándose de sujeto pasivo que sea Autoridad, sus agentes o funcionarios públicos (condición subjetiva) y hallándose ejerciendo funciones de su cargo o con ocasión de ellas (condición o circunstancia funcional).

El art. 237 (556 ) tiene contenido residual del anterior "los que sin estar comprendidos en el art. 231(550 )" y aquí aparece la desobediencia, cualificada de grave, "desobedecieren gravemente", que no estaba allí y, común a ambos, la resistencia: "resistieren" y subsiste el carácter del sujeto pasivo autoridad o sus agentes, y la condición de hallarse en el ejercicio de sus funciones (ya no figura "con ocasión de ellas").

Por último, en el 570 (634), simple falta contra el orden público, el núm. 1º sanciona la falta de respeto y consideración o la desobediencia leve a la autoridad, y el núm. 2º a los que de modo leve ofendieren o desobedecieren a sus agentes, cuando ejerzan sus funciones.

Pues bien, a la vista de lo actuado en el presente procedimiento, cabe concluir estimando junto al recurrente que efectivamente que los hechos denunciados no merecen la calificación jurídica de delito sino de falta de desobediencia. Tal y como viene sosteniendo la Jurisprudencia del Tribunal Supremo, el delito de desobediencia supone una grave actitud de rebeldía, en la reiterada y persistente negativa al cumplimiento de la orden y, en fin, en la contumaz y recalcitrante negativa a cumplir el mandato de la autoridad desobedecida y lo cierto, es que a la vista de lo actuado, difícilmente puede estimarse la conducta del acusado como en abierta oposición al mandato de los agentes de la autoridad, ya que aunque tardíamente, cumplió las órdenes que le eran impartidas deteniendo su vehículo, sin mostrar más oposición a los agentes, quienes pudieron llevar a cabo su cometido en el ejercicio de su profesión sin más trabas por parte del acusado, dejándole finalmente en libertad sin ponerle a disposición judicial. Fundamenta el juzgador de instancia su condena por delito de desobediencia en la conducción protagonizada por el acusado, cometiendo diversas infracciones de tráfico, como saltarse algún stop o adelantar vehículos en zona prohibida, que sin embargo no recoge en el apartado de hechos probados, en los que refiere únicamente que llegó a subirse a la acera, y que desde luego no considera de suficiente entidad para calificar los hechos también como delito de conducción temeraria por el que igualmente acusaba el Ministerio Fiscal. Por todo ello debe concluirse estimando que no nos encontramos ante esa contumaz y violenta negativa que viene exigiendo la jurisprudencia para estimar la desobediencia constitutiva de delito, procediendo por lo expuesto la estimación del recurso formulado, absolviendo al acusado del delito de desobediencia por el que venía siendo acusado y condenándole como autor de una falta de desobediencia a la pena de multa de treinta días con una cuota diaria de seis euros y responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día por cada dos cuotas no satisfechas, teniendo en cuenta la actitud reiterada por parte del acusado de acatar las órdenes de los agentes, aun cuando la misma no haya sido considerada de suficiente entidad para integrar delito, en los términos que han sido expuestos.

TERCERO.- Conforme a lo dispuesto en el art. 240-1º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , procede declarar de oficio las costas procesales causadas en esta alzada.

Vistos los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación,

FALLAMOS

Estimando el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Dª Beatriz Sánchez-Vera y Gómez-Trelles en representación de D. Cesar , contra la sentencia dictada por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez del Juzgado de lo Penal nº 26 de Madrid, de fecha cuatro de junio de dos mil ocho y a los que este procedimiento se contrae, REVOCAMOS la citada resolución, ABSOLVIENDO a D. Cesar del delito de desobediencia por el que venía siendo acusado, CONDENÁNDOLE como autor de una falta de desobediencia a la pena de multa de treinta días con una cuota diaria de seis euros y responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de un día por cada dos cuotas no satisfechas, y al pago de la mitad de las costas procesales causadas en la primera instancia, declarando de oficio las costas procesales causadas en esta alzada.

Notifíquese la presente resolución a las personas y en la forma señalada en los arts. 248.4 y 270 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 792.4 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, haciéndose saber a las partes que contra la misma no cabe recurso ordinario alguno y cúmplase lo dispuesto en el art. 266 de la Ley Orgánica del Poder Judicial .

Devuélvanse las actuaciones al Juzgado de su procedencia, para su conocimiento y ejecución.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando en segunda instancia, y de la que se llevará certificación al Rollo de Sala, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACION.- Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por la Ilma. Sra. Magistrado Ponente, estando celebrando Audiencia Publica en la Sección Dieciséis, en el día de su fecha. Doy fe.-