BDB AP Zaragoza 6550/2009
Fecha: 14 de mayo de 2009
Órgano: Audiencia Provincial de Zaragoza
Sala: Sala de lo Penal, Sección 6
Ponente: CARLOS LASALA ALBASINI
Sentencia: 170 / 2009
Recurso: 382 / 2008
Rollo: 382 / 2008
Resumen:
Delito de atentado. Concurrencia de los elementos típicos del delito del art. 550 y 551.1 CP. Doctrina jurisprudencial sobre los tres requisitos exigidos para dar plena validez como prueba de cargo al testimonio del testigo único que es simultáneamente perjudicado por el delito. Desestimación.

En la ciudad de Zaragoza, a catorce de mayo de dos mil nueve.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial, constituida por los Ilmos. Señores que al margen se expresan, ha visto en grado de apelación las Diligencias Procedimiento Abreviado nº 36/07 procedentes del Juzgado de lo Penal nº 7 de esta ciudad, Rollo nº 382/08 seguido por delito de Atentado y Faltas de lesiones dolosas contra: Gonzalo y Nicanor , cuyas circunstancias personales obran ya reseñadas en la sentencia apelada; hallándose representados por el Procurador D. Carlos Berdejo Gracián y defendidos por el Letrado D. Alfonso Bayo Pérez, en cuya causa es parte acusadora el Ministerio Fiscal, siendo ponente en esta apelación el Ilmo. Sr. Magistrado don CARLOS LASALA ALBASINI, quien expresa razonadamente la sopesada decisión del Tribunal.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- En los citados autos recayó sentencia con fecha 2 de enero del 2008 , cuya parte dispositiva es del tenor siguiente: "FALLO: Primero.- Que debo condenar y condeno a Gonzalo , como autor penalmente responsable de un delito de atentado previsto y tipificado en los artículos 550 y 551.1 del Código Penal , no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a las penas de un año de prisión y accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; y al pago de las costas.

Segundo.- Que debo condenar y condeno a Gonzalo , como autor penalmente responsable de dos faltas de lesiones establecidas en el artículo 617.1 Código Penal , no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena, por cada una de ellas, de multa de un mes y quince días a razón de seis euros la cuota diaria, sin perjuicio de su responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago consistente en un día de privación de libertad por cada dos cuotas no satisfechas; debiendo indemnizar al Agente del Cuerpo Nacional de Policía con carne profesional número NUM000 en la cantidad de quinientos euros, al número NUM001 en la de doscientos cincuenta euros y al número NUM002 en la de cien euros, en todos los casos más los intereses legales correspondientes; y al pago de las costas, que serán las relativas al Juicio de Faltas.

Tercero.- Y debo absolver y absuelvo a Nicanor y Gonzalo del delito de estafa y a Gonzalo de la tercera falta de lesiones objeto de acusación mediante este procedimiento, con declaración de las costas de oficio.

Procediendo el decomiso de los efectos que les fueron ocupados a los encartados, a los que se dará el destino legalmente establecido.

Para el supuesto de que el encausado condenado hubiere de cumplir la pena de prisión que le ha sido impuesta, abónensele los días que permaneció detenido por esta causa.".

SEGUNDO.- La sentencia apelada contiene la siguiente relación fáctica: "HECHOS PROBADOS: ... Primero.- En julio de 2006, los acusados Nicanor , mayor de edad, natural de Camerún, en situación de irregularidad administrativa en España, al que no constan registrados antecedentes penales y Gonzalo , natural de Camerún, en situación de regularidad administrativa en España, al que no constan registrados antecedentes penales, puestos de común y previo acuerdo, se pusieron en contacto con Candido , instalador de mobiliario de 'El Corte Inglés' (trabajo en el que lleva desde 1996, habiendo sido con anterioridad empleado de banca durante once años), con la supuesta pretensión de adquirir mobiliario para hoteles en Costa de Marfil; así, después de una primera reunión en Sevilla, quedaron en Zaragoza y, en el despacho del mencionado instalador, los encartados le dijeron a éste que, en realidad, querían invertir en España, precisándoles el mismo que, debido a su experiencia profesional, para cualquier negocio exigiría la fe notarial y el tráfico bancario.

Segundo.- Finalmente, en fecha 25 de julio de 2006, los inculpados y Jacobo , hijo y socio de Candido , se reunieron para cenar en el Hotel Palafox de Zaragoza, expresándole aquéllos su interés en la compraventa de terrenos y que, a tal fin, disponían de suficiente dinero para su pago en efectivo pero que estaba 'a medio hacer' dado que habían tenido que sacarlo así de su país, invitando a Jacobo a subir a la habitación número 713 para verificarlo; de forma que, una vez en dicha estancia, los encausados sacaron un fajo de billetes de color negro, momento en que Candido recordó haber visto un reportaje televisivo sobre un timo practicado en tales condiciones y, aprovechando que los acusados le pidieron un billete de curso legal 'grande' (de doscientos o quinientos euros), les respondió, con ánimo de salir del lugar cuanto antes, que no lo llevaba consigo pero sí una tarjeta de crédito con la que podía extraerlo de un cajero cercano, marchándose de allí con la excusa de que regresaba en cuanto lo tuviese, yendo seguidamente a un cuartel próximo de la Guardia Civil para denunciar lo ocurrido.

Tercero.- Una vez que la Guardia Civil alertó de lo que estaba pasando a la Policía Nacional, varios Agentes -al menos dos de ellos uniformados- se personaron en la citada habitación, ocupando diverso material -que se hallaba en un maletín introducido en un armario- hábil para manipulación de billetes; y, cuando los acusados salieron de la habitación, Gonzalo intentó volver corriendo hacia la misma, de modo que, al ser reducido, se enzarzó contra los funcionarios actuantes lanzándoles múltiples puñetazos y patadas, llegando a morder al número NUM000 , que precisó para curar sus lesiones una primera asistencia facultativa y diez días de carácter no impeditivo, causando erosiones al número NUM001 que precisaron para curar una primera asistencia facultativa y cinco días de naturaleza no impeditiva y enganchó del pantalón, rompiéndoselo, al número NUM002 (que ha sido valorado en cien euros). ".

Hechos probados que como tales se aceptan.

TERCERO.- Contra dicha sentencia interpuso recurso de apelación la representación procesal del acusado Gonzalo alegando en síntesis los motivos que se dirán y, admitido en ambos efectos, se dio traslado a las partes, solicitando el Ministerio Fiscal la confirmación de la sentencia, tras lo cual se elevaron las actuaciones a la Audiencia formándose rollo con designación de ponente y señalamiento para votación y fallo el día 6 de mayo del 2009.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- El Recurso de Apelación interpuesto por la representación procesal del acusado Gonzalo contra la Sentencia nº 10/08 dictada en su contra por el Sr. Juez de lo Penal nº 7 de Zaragoza en el Procedimiento Abreviado nº 36/07 del Juzgado nº 7 de lo Penal esgrime como motivos para tal Recurso de Apelación lo siguiente:

1. Infracción de la Ley Penal sustantiva por indebida aplicación al apelante de los artículos 550 y 551.1 del Código Penal vigente, en vez de la Falta de desobediencia o resistencia a Agentes de la Autoridad del artículo 634 del citado Código .

2. Infracción del precepto constitucional por vulneración del principio de presunción de inocencia establecido en el artículo 24.2 de la Constitución Española de 1978 .

SEGUNDO.- El Recurso de Apelación interpuesto por la representación procesal de Gonzalo , condenado por Atentado en la Primera Instancia y apelante en esta Alzada es improsperable, ya que el Sr. Juez 'a quo' aplicó correctamente al apelante los artículos 550 y 551.1 del Código Penal vigente, ya que las pruebas practicadas en el Acto del Juicio Oral evidencian palmariamente el delito de Atentado cometido por Gonzalo .

Los testimonios de los policías nacionales NUM002 , NUM000 y NUM001 son claves y patentizan que el ahora apelante, al ser detenido, se revolvió furiosamente propinando patadas, puñetazos e incluso mordiscos a los tres policías que intentaban ponerle las esposas.

Esta Sala asume íntegramente la amplia y razonada fundamentación jurídica expuesta por el Ilmo. Sr. Juez 'a quo' en los Fundamentos de Derecho 3º, 4º y 5º de su Sentencia. Ante el despliegue jurisprudencial y conceptual desenvuelto por el Sr. Juez de lo Penal nº 7 de Zaragoza es innecesario añadir más argumentos a lo que ya ha quedado harto explicado.

Cabe si acaso solo un añadido, y es que el supuesto de autos es un ejemplo paradigmático del 'acometimiento' a la Autoridad o a sus agentes, o incluso de la resistencia activa grave a dicha Autoridad o a sus Agentes.

Jamás pueden incluirse las patadas, puñetazos o mordiscos a unos agentes de la Policía Nacional en la Falta contra el orden público del artículo 634 del Código Penal vigente, artículo que incluye en su contenido solamente la desobediencia leve a la Autoridad o a sus agentes o las meras Faltas de respeto y consideración.

TERCERO.- Esta Sala asume también íntegramente la pacífica y reiterada doctrina jurisprudencial de la Sala 2ª del Tribunal Supremo de España y del Tribunal Constitucional sobre los tres requisitos exigidos para dar plena validez como prueba de cargo al testimonio del testigo único que es simultáneamente perjudicado por el delito.

Pues bien, en el caso que nos ocupa, los tres policías nacionales agredidos no conocían siquiera a Gonzalo antes de su tormentosa detención, por lo que no existe causa alguna de incredibilidad subjetiva que pudiera deducirse la existencia de motivos de enemistad o resentimiento en tales testimonios. También dichos testimonios vienen rodeados de ciertas corroboraciones periféricas de carácter objetivo que les dotan de aptitud probatoria. Esas corroboraciones periféricas son los partes médicos de asistencia inmediata a los policías nacionales agredidos, los cuales acreditan por su propia inmediatez (día 25 de julio del 2006) que esos policías nacionales fueron agredidos con golpes directos del acusado ahora apelante.

Finalmente, tales testigos han dicho siempre lo mismo ya sea en fase de Atestado Policial, ya en fase sumarial, ya en el Acto de Juicio Oral; por lo que existe persistencia en sus declaraciones que son plurales y sin ambigüedades ni contradicciones.

Finalmente, dichos testimonios de esos tres policías nacionales ofendidos por el delito no son un único testimonio, sino un triple testimonio, por lo que existe triple motivo para su validez como pruebas de cargo en contra del acusado.

CUARTO.- Las pruebas de cargo son tan sólidas que el apelante ni siquiera alega haber tenido lesión alguna en su detención; y en cambio sí las tuvieron los tres policías nacionales que le detuvieron, lo cual es, ya de por sí, harto significativo.

Cabe concluir que la presunción de inocencia del acusado quedó completamente desvirtuada en el Acto del Juicio Oral, por lo que el Sr. Juez 'a quo' de ningún modo vulneró la presunción de inocencia que inicialmente amparaba a dicho acusado.

El Recurso de Apelación debe de ser totalmente desestimado y declaradas de oficio las costas de esta alzada de conformidad con lo dispuesto en el artículo 240.1º de la vigente Ley de Enjuiciamiento Criminal .

VISTOS los preceptos legales citados y demás de pertinente aplicación del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal:

FALLAMOS

Desestimamos el recurso de apelación formulado por la representación de Gonzalo contra la sentencia nº 10/08 dictada en su contra por el Juzgado de lo Penal nº 7 de esta ciudad de Zaragoza, en el Procedimiento Abreviado nº 36/07 de dicho Juzgado nº 7 de lo Penal y confirmamos íntegramente tal sentencia dictada con fecha 2 de enero del 2008 por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez de lo Penal núm. 7 de esta capital.

En cuanto a las costas de esta segunda instancia, se declaran de oficio.

Devuélvanse las actuaciones de primera instancia al Juzgado de procedencia con certificación de esta resolución para su ejecución y cumplimiento, debiendo acusar recibo.

Así, por esta nuestra Sentencia, de la que se deducirá testimonio en forma para el presente Rollo, juzgando en última instancia lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado ponente, celebrando la Sala audiencia pública, en el mismo día de su pronunciamiento. Doy fe.