BDB AP Vizcaya 12389/2008
Fecha: 21 de octubre de 2008
Órgano: Audiencia Provincial de Vizcaya
Sala: Sala de lo Penal, Sección 6
Ponente: ANGEL GIL HERNANDEZ
Sentencia: 830 / 2008
Recurso: 612 / 2008
Rollo: 612 / 2008
Resumen:
Delito de quebrantamiento de condena. Delito de lesiones en el ámbito familiar. El principio de presunción de inocencia no queda vulnerado cuando un Tribunal de apelación procede a una nueva valoración de la prueba. No se ha producido vulneración del derecho a utilizar los medios de prueba pertinentes. Quebrantamiento de condena: se alega por el recurrente existencia de un error de prohibición invencible: no se aprecia pues el propio acusado ha reconocido que conocía la existencia de la orden de alejamiento, pero que en ningún caso pensaba que la quebrantaba si ambos habían decidido reanudar su relación, llegando incluso a la convivencia: jurisprudencia. Se entiende que ha existido un incumplimiento de la prohibición continuada en el tiempo y aprovechada para la comisión de un delito de maltrato sobre su pareja. Desestimación del recurso.
Tesauro:
Penal: Delitos: Delito de Malos Tratos Familiares
Penal: Delitos: Delito de Malos Tratos Familiares: Agravante por Quebrantamiento de Pena o Medida Cautelar

En BILBAO, a 21 de octubre de 2008.

VISTOS en segunda instancia, por la Sección 6ª de la Audiencia Provincial de BIZKAIA, los presentes autos de Procedimiento Abreviado, seguidos con el número 85/08 ante el Jdo. de lo Penal nº 5 (Bilbao) por hechos constitutivos, aparentemente, de un delito de LESIONES EN EL ÁMBITO FAMILIAR y un DELITO CONTINUADO DE QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA contra Juan Luis , asistido por la Letrada Dña. María Pérez-Yarza Pérez Irezábal y representado a través de la Procuradora Dña. Patricia Zabalegui Andonegui, con intervención del Ministerio Fiscal como acusación pública y de Dña. Leticia , asistida por el Letrado D. Hugo Sánchez Echebarría y representada a través de la Procuradora Dña. María Landa Moreno, como acusación particular.

Expresa el parecer de la Sala, como Magistrado Ponente, el Iltmo. Sr. D. ANGEL GIL HERNANDEZ.

ANTECEDENTES

PRIMERO.- Por el Juzgado de lo Penal nº 5 (Bilbao) de los de dicha clase, se dictó con fecha 9 de junio de 2008 sentencia en cuyos hechos probados se dice. "La noche del día 22 de diciembre de 2006 , el acusado, Juan Luis , DNI NUM000 , mayor de edad y con antecedentes penales al haber sido condenado ejecutoriamente por sentencia firme de 4 de enero de 2006 dictada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Bilbao en la causa 253/05 como autor de un delito de maltrato de obra en el ámbito familiar a la pena de 6 meses y 20 días de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, accesoria de prohibición de acercarse a Leticia a una distancia no inferior a 500 metros o al lugar donde ésta resida y a comunicarse con ella por el tiempo de 16 meses, y privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante 16 meses, pese a tener pleno conocimiento de tales prohibiciones, vigentes en esa fecha según liquidación de condena que estableció como período de cumplimiento desde el 4 de enero de 2006 hasta el 28 de abril de 2007, al haber sido requerido a fin de abstenerse de aproximarse o comunicarse con Leticia , así como de realizar cualquier acto que contravenga la condena impuesta, apercibiéndole de que en caso contrario podría incurrir en un delito de quebrantamiento de condena, pasó la noche en compañía de Leticia , domiciliada en la localidad de Arrigorriaga, con quien permaneció hasta la mañana siguiente.

Sobre las 03:20 horas del día siguiente, 23 de diciembre de 2006, cuando ambos se encontraban en el interior del bar "Jas" sito en el nº 9 de la calle 22 de diciembre de la localidad de Arrigorriaga, se originó una discusión entre ellos, que culminó en el exterior del local, cuando el acusado propinó una bofetada en la cara a Leticia , haciéndola caer al suelo.

A consecuencia de la agresión, Leticia resultó con lesiones consistentes en contusión facial y perforación timpánica postraumática en el oído izquierdo, que únicamente precisaron una primera asistencia facultativa, invirtiendo en su sanidad 7 días de naturaleza no impeditiva y otros 14 días no impeditivos, quedándole secuelas consistentes en cefaleas y mareos susceptibles de mejoría y/o desaparición con el paso del tiempo; asimismo, la acción del acusado supuso la agravación de la clínica ansioso-depresiva de la perjudicada, en unión de otros factores intervinientes".

La parte dispositiva o Fallo de la indicada sentencia dice textualmente: "Que debo condenar y CONDENO a Juan Luis , como autor responsable de un DELITO DE QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA, a la pena de 7 MESES y 15 DÍAS DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio durante el mismo período.

Que debo condenar y CONDENO a Juan Luis , como autor responsable de un DELITO DE LESIONES EN EL ÁMBITO FAMILIAR, a la pena de 10MESES DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio durante el mismo período, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante el período de 2 AÑOS, con la accesoria de prohibición de aproximación a Leticia a una distancia no inferior a 500 metros en cualquier lugar en que ésta se encuentre, así como a su domicilio, a su lugar de trabajo, y a cualquier otro frecuentado por ella durante un período de 2 AÑOS, y la de prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal, o visual, durante el período de 2 AÑOS.

Asimismo, el condenado deberá indemnizar a Leticia en la cantidad de 940 euros en concepto de responsabilidad civil por las lesiones y secuelas sufridas.

Todo ello con expresa imposición al condenado de las costas procesales causadas, con inclusión de las derivadas de la acusación particular".

SEGUNDO.- Contra dicha resolución se interpuso recurso de apelación por la representación de Juan Luis en base a los motivos que en el correspondiente escrito se indican y que serán objeto del fondo del recurso.

TERCERO.- Elevados los Autos a esta Audiencia, se dió traslado de los mismos al Magistrado Ponente a los efectos de acordar sobre celebración de vista y, en su caso, sobre admisión de la prueba propuesta.

CUARTO.- No estimándose necesaria la celebración de vista, quedaron los autos vistos para sentencia.

Se dan por reproducidos los Antecedentes de la sentencia apelada.

HECHOS PROBADOS

Se dan por reproducidos los Antecedentes de la sentencia apelada.

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

PRIMERO.- Se alza la parte apelante contra la Sentencia de fecha 9 de junio de 2008 dictada por el Juzgado de lo Penal nº 5 de Bilbao , en cuya parte dispositiva se estableció que debía condenar y CONDENABA a Juan Luis , como autor responsable de un DELITO DE QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA, a la pena de 7 MESES y 15 DÍAS DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio durante el mismo período.

Que debo condenar y CONDENO a Juan Luis , como autor responsable de un DELITO DE LESIONES EN EL ÁMBITO FAMILIAR, a la pena de 10MESES DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio durante el mismo período, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante el período de 2 AÑOS, con la accesoria de prohibición de aproximación a Leticia a una distancia no inferior a 500 metros en cualquier lugar en que ésta se encuentre, así como a su domicilio, a su lugar de trabajo, y a cualquier otro frecuentado por ella durante un período de 2 AÑOS, y la de prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal, o visual, durante el período de 2 AÑOS.

Asimismo, el condenado deberá indemnizar a Leticia en la cantidad de 940 euros en concepto de responsabilidad civil por las lesiones y secuelas sufridas.

Todo ello con expresa imposición al condenado de las costas procesales causadas, con inclusión de las derivadas de la acusación particular.

Alegando, en síntesis, 1º vulneración del derecho a obtener la tutela judicial efectiva, del derecho de defensa, y el de utilizar los medios de prueba pertinentes. Vulneración del artículo 24 CE. 2º Respecto del delito de quebrantamiento de condena: A) Falta de valoración en la resolución impugnada de la circunstancia concurrente en el acusado prevista en el apartado 3 del artículo 14 CP . Error de prohibición.

Por otro lado, se dice qeu resulta de tal forma constatada la existencia de elementos de prueba suficientes para la estimación de la concurrencia de las circunstancias eximentes invocadas, en primer lugar con carácter de eximentes completas, y alternativamente como eximentes incompletas.

Y, finalmente, respecto de las penas impuestas en la resolución impugnada. Se solicitaba de la Juzgdora se impusiera la pena inferior en dos grados, y en todo caso materializada en trabajos para la comunidad.

El correcto análisis de estos motivos ha de partir de la consideración de que el principio de presunción de inocencia no queda vulnerado cuando un Tribunal de apelación procede a una nueva valoración de la prueba, dado que el "recurso de apelación en el Procedimiento Penal Abreviado, tal y como aparece configurado en nuestro ordenamiento jurídico, otorga plenas facultades o plena jurisdicción al Tribunal "ad quem" para resolver cuantas cuestiones se planteen, sean de hecho o de Derecho. Su carácter, reiteradamente declarado por el Tribunal Constitucional, de "novum iudicium", con el llamado efecto devolutivo, conlleva que el Juzgador ad quem asume la plena jurisdicción sobre el caso, en idéntica situación que el Juez a quo, no sólo por lo que respecta a la subsunción de los hechos en la norma, sino también para la determinación de tales hechos a través de la valoración de la prueba, pudiendo revisar y corregir la ponderación llevada a cabo por aquél (SSTC 177/1997, DE 14 DE OCTUBRE; 120/1999, de 18 de junio; ATC 220/1999, de 20 de setiembre o las mas recientes SS nº 41/2003, de 27 de febrero y 21/2003, de 10 de febrero ).

Nos hallamos, en estos supuestos, ante una discrepancia en la apreciación de la prueba llevada a cabo por dos órganos judiciales con plena competencia para ello, y no es dudoso, dada la naturaleza y finalidad del recurso, que entre ambas valoraciones ha de prevalecer la del Tribunal de apelación.

Sin embargo, es al Juez de instancia al que, por razones de inmediación en su percepción, aprovechan al máximo las pruebas practicadas en el acto del juicio; por eso, suele afirmarse que la fijación de hechos llevada a cabo por la resolución recurrida, ha de servir de punto de partida para el órgano de apelación, y sólo podrá rectificarse por inexactitud o manifiesto error en la apreciación de la prueba, o cuando el relato histórico fuera oscuro, impreciso, dubitativo, ininteligible, incompleto, incongruente o contradictorio en sí mismo, o cuando haya sido desvirtuado por probanzas practicadas en la segunda instancia.

SEGUNDO.- Desde esta perspectiva, el recurso ha de ser desestimado. En efecto, el primer motivo, vulneración del derecho a utilizar los medios de prueba pertinentes, sobre la base de la denegación de prueba en la instancia, decae desde el mismo momento en que el apelante no los ha reproducido en la alzada con lo que difícilmente puede alegar indefensión alguna.

Respecto al delito de quebrantamiento de condena, se indica cómo en el acto de juicio la defensa modificó sus conclusiones provisionales, en lo que al delito de quebrantamiento de condena concierne, en el sentido de formular la concurrencia en el acusado de la circunstancia establecida en el apartado 3 del artículo 14 CP . Esto es la concurrencia de un error de prohibición invencible.

Entiende esta Sala que en absoluto concurre tal error toda vez que el propio acusado manifestó en el acto de juicio que conocía la existencia de la orden de alejamiento, pero que en ningún caso pensaba que la quebrantaba si ambos habían decidido reanudar su relación, llegando incluso a la convivencia.

Tal manifestación no es más que una burda autoexculpación, pues consta en la causa copia de la sentencia dictada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Bilbao de fecha 4 de enero de 2006 en los autos de Juicio Rápido dimanante de las Diligencias Urgentes 253/05 (folios 21 a 24) condenando al acusado como autor de un delitos de maltrato en el ámbito familiar, con la pena accesoria de prohibición de acercarse a Leticia a una distancia no inferior a 500 metros, y la prohibición de comunicarse con ella, en ambos casos por el período de dos años, así como en el testimonio de la liquidación de condena efectuada por el Juzgado de lo Penal nº 7 de Bilbao (folio 106), y en el testimonio de la diligencia de requerimiento que le fue efectuado al acusado el día 9 de febrero de 2006 a fin de abstenerse de aproximarse o comunicarse con Leticia o de realizar cualquier acto que contravenga la condena impuesta, bajo apercibimiento de incurrir en un delito de quebrantamiento de condena en caso contrario (folio 107).

Por lo tanto, el apelante tuvo perfecto conocimiento de las consecuencias de su acción y ningún error de prohibición puede ser acogido.

Por otro lado, se alega que en trámite de conclusiones definitivas, la defensa modificó, asimismo, sus provisionales en el sentido:

-Delito de quebrantamiento de condena: con carácter alternativo, se modifica la conclusión 4ª del escrito de defensa, invocando la concurrencia en el acusado de las eximentes completas de los apartados 1ª y 2ª del artículo 20 CP .

-Delito de lesiones en el ámbito familiar: concurrencia, asímismo, de las eximentes 1º y 2º del art. 20 CP , las cuales no han sido acogidas por la Juez a quo, entendiendo que sin embargo la Juzgadora omite toda valoación de tal prueba documental obrante en la causa, padeciendo en consecuencia no ya error en tal valoración sino desprecio absoluto a la constatación de tales pruebas.

Dicho motivo debe ser rechazado, pues como indica la misma "sin que deban ser apreciadas las circunstancias eximentes incompletas invocadas por la defensa, al no haber sido practicada prueba alguna que permite afirmar que el acusado se hallaba bajo los efectos del alcohol o de sustancias tóxicas".

Asì es, no discute esta Sala que el apelante padezca las enfermedades psíquicas a las que se refiere el recurso, pero en absoluto ha quedado probado que los mismos influyeran en su acción típica, toda vez que se trata de mera prueba documental, cuando lo lógico es que los peritos que realizan los informes aportados hubieran sido citados al Plenario, a fin de ratificar, con respeto el principio de contradicción, los mismos y así poder ser valorados por el Juez.

En orden a la dosimetría de las penas, se ratifica la establecida en la instancia por cuanto, a diferencia de lo que indica el apelante, está suficientemente motivada en el Fundamento de Derecho Tercero de la Resolución impugnada, justificando la pena de prisión en vez de la de trabajos en beneficio de la comunidad en la mayor efectividad de la primera, criterio que se ratifica en esta sede atendida al desvalor de la acción desarrollada, y no se limitó a un puntual incumplimiento de la prohibición, sino que fue continuada en el tiempo y aprovechada para la comisión de un delito de maltrato sobre su pareja, imponiéndose las penas en su grado medio opinión legítima para el Juez dada la concurrencia de circunstancias modificativas agravantes.

TERCERO.- Habiendo sido el acusado, y condenado en la sentencia, quien recurre contra ella, y viéndose ésta confirmada, de conformidad con lo dispuesto en el art. 109 del Código Penal , es procedente condenar al apelante al pago de las costas devengadas en esta segunda instancia.

Vistos los preceptos legales citados en esta sentencia, en la apelada, el art. 795 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y demás de pertinente y general aplicación.

FALLAMOS

Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la representación de Juan Luis contra la sentencia de fecha 9 de junio de 2008, dictada por el Juzgado de lo Penal nº 5 de Bilbao , debemos confirmar íntegramente el contenido del mismo con expresa imposición de las costas causadas en esta segunda instancia al recurrente.

Devuélvanse los autos originales al Juzgado del que proceden, con testimonio de esta sentencia, para su conocimiento y cumplimiento.

Así por esta, nuestra sentencia, cuya certificación se unirá al rollo, definitivamente juzgado, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACION: Dada y pronunciada fué la anterior sentencia por los Ilmos. Sres. Magistrados que la firman y leída por el Ilmo. Sr. Magistrado Ponente en el mismo día de su fecha, de lo que yo, el Secretario, certifico.