BDB AP Madrid 17507/2007
Fecha: 16 de julio de 2007
Órgano: Audiencia Provincial de Madrid
Sala: Sala de lo Civil, Sección 28
Ponente: MARIA TERESA PUENTE-VILLEGAS JIMENEZ DE ANDRADE
Auto: 167 / 2007
Recurso: 658 / 2006
Rollo: 658 / 2006
Resumen:
Recurso contra el auto de fijación definitiva de honorarios de la administración concursal. La voluntad del legislador se ha inclinado porque en el nuevo proceso, en el que prima la vocación de celeridad, sólo sea admisible la apelación en un estadio muy avanzado del concurso, para lo que debe haber concluido la fase de convenio o haberse abierto la de liquidación. Interpretación del concepto "apelación mas próxima" del artículo 197.3 de la Ley Concursal. Si se asignase a la apelación del auto que se pronuncia sobre la fijación de honorarios de la administración concursal la condición de más próxima, a los efectos del artículo 197.3 de la Ley Concursal, se podría producir la incongruencia de forzar a las partes a tratar de recurrir contra una resolución que en la mayor parte de los casos ni tan siquiera les afectaría desfavorablemente. El concepto de apelación más próxima del artículo 197.3 de la Ley Concursal debe quedar referido bien a la que pudiera interponerse contra la sentencia de aprobación o rechazo del convenio o bien contra el auto de aprobación del plan de liquidación.

En Madrid, a 16 de Julio de 2007.

La Sección Vigésimo Octava de la Audiencia Provincial de Madrid, especializada en materia mercantil, integrada por los Ilustrísimos señores magistrados D. Enrique García García, D. Rafael Sarazá Jimena y Dña Teresa Puente Villegas Jiménez de Andrade, ha visto en grado de apelación, bajo el nº de rollo 658/2006, los autos del procedimiento de concurso nº 268/2005 (incidente concursal 570/05-acumulado 108/06), provenientes del Juzgado de lo Mercantil nº 5 de Madrid.

Han actuado en representación y defensa de las partes, el ABOGADO DEL ESTADO en representación de la AGENCIA ESTATAL DE LA ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA (AEAT) como apelante, y D. Juan Ramón y D. Francisco , como Administradores Concursales en representación de la ADMINISTRACIÓN CONCURSAL DE ALUMINIOS TECNICOS ANODIZADOS, S. A., en concepto de apelada.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Por Juzgado de lo Mercantil nº 5 de Madrid se dictó Auto con fecha 14 de Junio de 2006, en el procedimiento de concurso voluntario nº 268/2005 cuya parte dispositiva establecía: "Se fija definitivamente la retribución por la fase común, con cargo, a la masa a percibir por cada uno de los administradores concursales de la entidad "ALUMINIOS TECNICOS ANODIZADOS , S.A.U. , Don Francisco , Don Juan Ramón y Don Luis Manuel , en la cuantía de 2.984,18 euros , debiendo reintegrar o compensar, en su caso el exceso percibido."

SEGUNDO.- Por el ABOGADO DEL ESTADO en representación de la AEAT, se interpuso recurso de apelación contra el mencionado Auto de fecha 14 de Junio de 2006 , en relación con la Sentencia de 16 de Mayo de 2.006 , relativa a la calificación del crédito que ostenta dicha parte en el concurso.

TERCERO.- Admitido por el juzgado recurso de apelación y tramitado en legal forma, se ha dado lugar a la formación del presente rollo, que se ha seguido con arreglo a los trámites de los de su clase. La deliberación y votación para el fallo del asunto se realizó con fecha 21 de Junio de 2007.

Ha actuado como ponente la Ilma. Sra. Magistrada Dña Teresa Puente Villegas Jiménez de Andrade, que expresa el parecer del tribunal.

CUARTO.- En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.

RAZONAMIENTOS JURIDICOS

PRIMERO.- Este tribunal debe efectuar una primera advertencia de índole procesal, como consecuencia del hecho de que la AEAT, haya querido forzar en un determinado momento el acceso a una segunda instancia a fin de que se reexaminase en ella la calificación que se había asignado a su crédito institucional en el concurso de la entidad mercantil ALUMINIOS TECNICOS ANONIZADOS, S. A. U., interponiendo para ello recurso contra el auto de fijación definitiva de honorarios de la administración concursal. Teniendo en cuenta que la resolución es una atribución que el Tribunal "ad quem" debe ejercitar de oficio, deberá abordarse tal problema de modo prioritario.

SEGUNDO.- De la exposición de motivos de la Ley Concursal (22/2003) se desprende (en concreto de su expositivo X ) que la voluntad del legislador se ha inclinado porque en el nuevo proceso, en el que prima la vocación de celeridad, sólo sea admisible la apelación en un estadio muy avanzado del concurso, para lo que debe haber concluido la fase de convenio o haberse abierto la de liquidación. Lo que se deduce del citado expositivo es que habrá de ser en sede de los recursos de apelación que proceden a partir de entonces donde podrían volver a plantearse, lógicamente ahora ante la Audiencia Provincial, las cuestiones que se hubiesen ido decidiendo hasta entonces por el juez del concurso al resolver reposiciones o incidentes concursales que se promovieron durante la fase común o la de convenio.

TERCERO.- La interpretación del concepto "apelación mas próxima" del artículo 197.3 de la Ley Concursal no debe ir desligada de lo que se señala en la exposición de motivos del propio texto legal, pues ésta desvela el espíritu y finalidad de dicho precepto, que es uno de los criterios a emplear en la labor interpretativa de las normas legales según el artículo 3 del C.Civil . Por lo que cuando la LC se refiere en su artículo 197.3 a la apelación más próxima debe entenderse que lo hace, puesto que no cabe tal recurso contra la resolución que dá por concluida la fase común y la salida ulterior del concurso no es única (de ahí que el legislador no pueda precisar más), bien a la que pudiera interponerse contra la sentencia que se pronuncia respecto a la aprobación o rechazo del convenio (artículos 109.2, 129.1 y 130 de la LC), de haberse seguido el cauce procesal que tenía por objeto alcanzar éste, bien a la que pudiera interponerse contra el auto de aprobación del plan de liquidación (artículo 148.2 de la LC ), si la alternativa seguida se hubiese encaminado a esa finalidad. La apelación contra esas resoluciones sería la más próxima, según cuál haya sido el devenir del procedimiento (salvo conclusión anterior del mismo), para exigir, en su caso, que con ocasión de la misma se pudieran reproducir las cuestiones relativas a los reposiciones y a los incidentes concursales promovidos durante la fase común o la de convenio y, entre ellos, el de impugnación del inventario y de la lista de acreedores del artículo 96 de la LC (en los que la parte previamente hubiese hecho constar su protesta en tiempo y forma contra el modo en que fueron resueltos). Podrá criticarse este sistema, pero de "lege data" está fuera de lugar que se trate de eludir su aplicación.

CUARTO.- Lo que no tiene sentido es ligar la cualidad de apelación más próxima a la que cabe contra una resolución cuya vocación no sea culminar un paso relevante en el concurso que exija zanjar las eventuales discrepancias suscitadas hasta entonces por los interesados en el proceso, sino que sólo se refiere a un aspecto especial o concreto, que se sitúa en paralelo al avance del procedimiento concursal y poco tiene que ver con la suerte de los incidentes que se hayan podido ir suscitando hasta entonces. Eso es lo que ocurre con la resolución que exclusivamente se pronuncia sobre la fijación de honorarios de la administración concursal, por más que sea directamente apelable, pues su finalidad no es otra que cuantificar un crédito contra la masa, asunto éste trascendente desde el punto de vista económico, pero que no condiciona los ulteriores pasos procesales del concurso, hasta el punto de que es indiferente que tal pronunciamiento se incluya en el auto de cierre de la fase común o se contenga en resolución aparte. Así lo ha precisado el artículo 4 del RD 1860/2004, de 6 de septiembre , que estableció el arancel de derechos de los administradores concursales, ya que el artículo 34.5 de la Ley Concursal no indicaba el momento en que debía el juez pronunciarse al respecto, lo que refuerza la convicción de que el legislador no pudo estar pensando en esta apelación como "la más próxima" a los efectos del artículo 197.3 .

QUINTO.- Por otro lado, si se asignase a la apelación del auto que se pronuncia sobre la fijación de honorarios de la administración concursal la condición de más próxima, a los efectos del artículo 197.3 de la Ley Concursal , se podría producir la incongruencia de forzar a las partes a tratar de recurrir contra una resolución que en la mayor parte de los casos ni tan siquiera les afectaría desfavorablemente, lo que se aviene mal con lo que constituye una premisa para gozar del derecho a recurrir, cual es la constatación de la existencia de gravamen para la parte que pretende interponer recurso (artículo 448.1 de la LEC ), el cual debe expresarse ya en fase de preparación al ser preceptivo que el apelante indique entonces los pronunciamientos que impugna (artículo 457.2 de la LEC en relación con el artículo 197.1 de la LC ).

El ABOGADO DEL ESTADO en representación de la AEAT no ha sostenido que el auto de fecha 14 de junio de 2006 , que se pronunció sobre fijación definitiva de honorarios de la administración concursal, fuese una resolución judicial que le resultase gravosa, puesto que no conllevaba consecuencia adversa alguna para la posición de la AEAT en el concurso. Lo que realmente pretendía dicha parte era suscitar un trámite de apelación, con ocasión de una resolución que no le causaba gravamen, simplemente con la excusa de que así se analizaría en segunda instancia otro tema distinto que le interesaba (la calificación de su crédito), cuando ni tan siquiera era el momento adecuado para tratar de plantear la reproducción de la cuestión a que se refiere el artículo 197.3 de la Ley Concursal , que va referido, como se ha explicado, a la apelación contra resoluciones de otro calado en las que podría justificarse, siquiera de manera mediata, alguna relación con el problema que se pretende reproducir. Solamente resultaría viable tramitar un recurso de apelación contra el auto de fijación definitiva de honorarios si ello se sustentase en auténtico gravamen ocasionado por dicha resolución a la parte recurrente, lo que no ocurre en este caso.

SEXTO.- La última de las razones para defender que el concepto de apelación más próxima del artículo 197.3 de la Ley Concursal debe quedar referido bien a la que pudiera interponerse contra la sentencia de aprobación o rechazo del convenio o bien contra el auto de aprobación del plan de liquidación (según cual sea la salida adoptada para el proceso concursal), salvo conclusión anterior del concurso, y no a la de otra resolución distinta, es la seguridad jurídica, pues debe combatirse el riesgo que para los interesados en el proceso concursal pudiera entrañar que se entendiese operada la preclusión si, como la lógica aconsejaría en la mayor parte de los casos, no intentasen reproducir cuestión alguna, por falta de correlación con ello, con ocasión de la apelación del auto de fijación de honorarios. Tal efecto preclusivo no podrá ser apreciado si se concluye que la reproducción de las cuestiones relativas a los reposiciones y a los incidentes concursales de la fase común o de la de convenio deban reconducirse a las apelaciones que pudieran, en su caso, interponerse contra las resoluciones referencia antes indicadas.

SÉPTIMO.- No procede efectuar expresa imposición de las costas derivadas de esta apelación, al amparo de lo que se prevé en el nº 1 del artículo 398 de la LEC en relación con el nº 1 del artículo 394 del mismo texto legal, puesto que el problema analizado constituye materia novedosa, sin que se haya consolidado todavía un criterio jurisprudencial que unifique las dispares interpretaciones que se están suscitando al respecto.

VISTOS los preceptos legales citados y los demás de general y pertinente aplicación.

PARTE DISPOSITIVA

Declaramos improcedente la admisión a trámite del recurso de apelación interpuesto por la representación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria contra el auto dictado el 14 de junio de 2006 por el Juzgado de lo Mercantil nº 5 de Madrid , del que este rollo dimana, sin que proceda efectuar expresa imposición de las costas derivadas de ese recurso.

Así, por este auto, lo acuerdan, mandan y firman los ilustrísimos señores magistrados integrantes de este tribunal que constan en el encabezamiento de esta resolución.