BDB AP Madrid 6930/2006
Fecha: 24 de abril de 2006
Órgano: Audiencia Provincial de Madrid
Sala: Sala de lo Civil, Sección 10
Ponente: ANA MARIA OLALLA CAMARERO
Sentencia: 336 / 2006
Recurso: 183 / 2005
Rollo: 183 / 2005
Resumen:
Productos farmaceuticos. Conflicto relacionado con patentes de procedimiento. La doctrina no se ha mostrado uniforme en definir qué debe entenderse por procedimiento patentable, ya que puede ser concebido exclusivamente como una sucesión de operaciones mecánicas o químicas, que no se modifica por la sustitución de unos productos por otros, resultando irrelevante cuál sea el resultado, o, por el contrario, puede entenderse que para identificar un determinado procedimiento deben tenerse en cuenta los productos de partida y el resultado.

En MADRID, a veinticuatro de abril de dos mil seis .

La Sección Décima de la Audiencia Provincial de Madrid, compuesta por los Señores Magistrados expresados al margen, ha visto en grado de apelación los autos nº 425/03, procedentes del Juzgado de 1ª Instancia nº 47 de los de Madrid , seguidos entre partes, de una, como demandantes- apelantes las entidades PFIZER CORPORATION, PFIZER LIMITED, PFIZER, S.A., representadas por la Procuradora Dª Mª Dolores Giron Arjonilla y defendidas por Letrado, y de otra como demandada-apelada la entidad RATIOPHARM ESPAÑA, S.A., representada por el Procurador D. Antonio Sorribes Calle y defendido por Letrado , seguidos por el trámite de Juicio Ordinario.

VISTO, siendo Magistrado Ponente la Ilma. Sra. Dª ANA Mª OLALLA CAMARERO.

ANTECEDENTES DE HECHO

La Sala acepta y da por reproducidos los antecedentes de hecho de la resolución recurrida.

PRIMERO.- Por el Juzgado de Primera Instancia nº 47 de Madrid, en fecha 22 de noviembre de 2.004, se dictó sentencia , cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente: FALLO: "Que, desestimando íntegramente la demanda interpuesta por la procuradora Dª Mª DOLORES GIRON ARJONILLA, en nombre y represtación de PFIZER CORPORATION, PFIZER LIMITED, PFIZER, S.A., como parte demandantote, contra RATIOPHARM ESPAÑA, S.A. como parte demandada, debo absolver y absuelvo a dicha parte demandada de las pretensiones deducidas en su contra. con expresa imposición de las costa a la parte actora en cuanto a la demanda principal.

Asimismo, que estimando íntegramente la demanda reconvencional interpuesta por RATIOPHARM ESPAÑA, S.A. contra PFIZER CORPORATION, PFIZER LIMITED, PFIZER, S.A., he de declarar y declaro la nulidad de los registros de patentes ES-2012.863 (EP.0244944), y ES-520.389 por carecer de las condiciones de novedad, y actividad inventiva, acordando en consecuencia, una vez firme esta resolución, librar el correspondiente mandamiento a la Oficina Española de Patentes y Marcas ordenando a dicho organismo oficial la anotación en sus libros y bases de datos de las nulidades decretadas sobre los registros de las patentes de invención españolas ES-520389 y ES- 2012803m, y la consecuente cancelación de su asientos registrales.

Condenando a PFIZER CORPORATION, PFIZER LIMITED, PFIZER, S.A., a estar y pasar por las precedentes declaraciones.,

Condenando a PFIZER CORPORATION, PFIZER LIMITED, PFIZER, S.A., a las costas del presente procedimiento".

SEGUNDO.- Contra la anterior resolución se interpuso recurso de apelación por la parte actora. Admitido el recurso de apelación en ambos efectos, se dio traslado del mismo a la parte apelada. Elevándose los autos ante esta Sección, para resolver el recurso.

TERCERO.- Por providencia de esta Sección, de fecha 8 de marzo de 2.006, se acordó que no era necesaria la celebración de vista pública, quedando en turno de señalamiento para la correspondiente deliberación, votación y fallo, turno que se ha cumplido el día 17 de abril del mismo año.

CUARTO.- En la tramitación del presente procedimiento han sido observadas en ambas instancias las prescripciones legales.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- Se aceptan, y se dan por reproducidos, los fundamentos de derecho de la resolución apelada.

SEGUNDO.-Por la representación de las apelantes Pfizer Corporation, Pfizer Limited y Pfizer S.A., actoras en primera instancia se interpone recurso contra la sentencia dictada por la Ilma. Sra. Magistrado Juez de 1ª instancia nº 47 de Madrid con fecha 22 de noviembre de 2.004 desestimatorio de las pretensiones interesadas por las referidas demandantes por infracción de los derechos amparados por las patentes ES.520.389 y ES.2012.803 (EP. 0.244.944) contra la demandada y hoy apelada Ratiopharm España S.A., a la vez que estima la demanda reconvencional declarando la nulidad de los registros de las patentes reseñadas por carecer de las condiciones de novedad y actividad inventiva.

TERCERO.- El primer motivo del recurso estriba en considerar que la Juzgadora a quo ha vulnerado las normas de distribución de la carga de la prueba que establece el art. 217 de la LEC, precepto que impone a RATIOPHARM la carga de probar que las patentes ES.520.389 y ES.2012.863 (EP. 0.244.944) no son nuevas y carecen de actividad inventiva, y puesto que el demandante reconvencional no acredita estos extremos, debe desestimarse tal demanda reconvencional que instaba la nulidad de las patentes reseñadas, entrando a resolver la demanda principal sobre infracción de dichas patentes, cuya desestimación es objeto igualmente de recurso.

Tal y como hizo la juzgadora de grado, evidentemente debe entrarse a resolver con carácter previo, este motivo impugnatorio sobre el acogimiento en la sentencia recurrida de la nulidad de las patentes, pues debemos pronunciarnos en primer lugar sobre su validez para poder cuestionar la infracción de las mismas.

Respecto a la carga de la prueba, cuya distribución considera infringida la recurrente por la Juzgadora de Instancia, al entender que la iniciativa demostrativa corresponde a RATIOPHARM respecto a la concurrencia de los motivos de la nulidad. Si analizamos la sentencia, se puede observar en el párrafo II bajo el titulo DEMANDA RECONVENCIONAL, que la Juzgadora no ha invertido la carga de la prueba a favor del demandado reconvencionalmente, ya que alude a la actividad probatoria que dicha parte ha llevado a cabo de modo "extraodinario" para demostrar la imposibilidad técnica de obtener amlodipino base o una sal de adición de ácido farmaceuticamente aceptable de la misma, como no sea utilizando el procedimiento patentado por ella. Es más, seguidamente dicha resolución se extiende durante todo el fundamento en el objeto de la prueba llevada a cabo por RATIOPHARM, la cual no solo abarcó la existencia de otros procedimientos distintos para llegar al mismo resultado, sino también "que el procedimiento patentado por PFIZER en el momento de su solicitud ya carecía de los requisitos de patentabilidad puesto que ni era una genuina invención ni era nueva en el sentido único admisible para la LP" efectuando seguidamente la Juez un exhaustivo análisis de las distintas periciales y estudios aportados a la litis.

Por ello no puede acogerse la infracción aludida, pues del razonamiento expuesto nada se puede reprochar al Juez sobre una inversión de la carga adveraticia que en ningún momento ha efectuado, otra cuestión es el desacuerdo del recurrente con la valoración de la prueba, pero no con la técnica demostrativa que ha sido impecablemente respetada por la titular de instancia de conformidad con el tenor del Art. 217 de la LEC, por lo que decae este primer motivo.

CUARTO.- Como segundo motivo se alega la errónea valoración de la prueba que se efectúa en la sentencia recurrida, pues solo se tiene en cuenta el informe pericial de las Dras Frida y María Esther de 27/12/02, ignorándose el dictamen efectuado por los peritos designados a su instancia Dres Jose Daniel, Alfredo y Héctor, así como el efectuado por el perito designado judicialmente Dr. Jose Ramón.

Dado que lo que se cuestiona es la valoración de la prueba por la Juzgadora de instancia, debe tenerse en cuenta que en dicha evaluación, el Tribunal Supremo marca una serie de criterios que deben tenerse en cuenta para enjuiciar esta evaluación del Juzgador. Así en sentencias como la de 28 noviembre 1992, declara que la prueba de peritos debe ser valorada libremente por el Juzgador, siendo de su libre apreciación, pudiendo afirmarse que los peritos no suministran al Juez su decisión sino que le ilustran sobre las circunstancias del caso y le dan su parecer, pero éste puede llegar a conclusiones diversas a las que han obtenido los peritos, si bien, tendrá que explicar las razones por las que no acepta los argumentos especializados aportados por el perito y por qué estima incoherentes e ilógicas las explicaciones dadas por el perito en su dictamen, siendo evidente que el Juez no puede incurrir en la arbitrariedad, por lo que debe motivar su decisión cuando ésta resulte contraria al dictamen pericial, máxime, cuando se decida por una de las alternativas de las varias que haya -sobre todo si es la minoritaria- y cuando se decida por uno de los dictámenes contradictorios, optando por el que le resulta más conveniente y objetivo, quedando en cambio dispensado de justificar su rechazo cuando el dictamen tampoco dé razones del resultado al que llegue.

En el presente caso la Juez da un argumento de su rechazo del informe pericial efectuado por los Dres Jose Daniel, Alfredo y Héctor a instancia de la ahora recurrente, fundándolo en la falta de razón e indicación sobre algo obvio para cualquier experto "la hidrólisis en medio ácido de un derivado de ácido Ftalamico produce una sal de la correspondiente amina", este dato se argumenta que ha sido ratificado, no solo por el peritaje practicado en contrario, sino también los dictámenes periciales que sirvieron en parte de fundamentacion a la sentencia dictada en los autos del Juicio de Menor Cuantía nº 127/96 del Juzgado de Barcelona nº 47, doc nº 3 de la reconvención. Informes estos últimos, que por cierto olvida el recurrente reseñar en la lista que efectúa de peritajes a favor y en contra de su tesis. Luego si la Juzgadora justifica cumplidamente su apreciación de la prueba, aunque exista disconformidad en su valoración con la del recurrente, en ningún caso puede ser calificada como arbitraria

Respecto a la valoración del informe elaborado por el perito designado judicialmente Don. Jose Ramón, al margen de la cuestionabilidad de la necesidad de dicha pericial, pues versaba sobre puntos sobre los que ya existían dictámenes de expertos, lo que es incuestionable es que la Ley Procesal actual, en ningún caso otorga el carácter de perito dirimente al técnico designado judicialmente, teniendo el informe que emita igual valor que el aportado por los litigantes, siendo sometido a las reglas de la sana critica en su evaluación, y careciendo en consecuencia de un plus adveraticio frente a las otras pericias.

Según argumenta la Juzgadora este informe no logra su convicción en cuanto a sus conclusiones sobre la actividad inventiva y novedad ad hoc de los procedimientos, ni en cuanto a las fases que integran el mismo definida en la solicitud de patentes. Razón que dentro del juego de la valoración judicial es perfectamente posible, pues es evidente que a lo largo de su sentencia la Juez aporta los datos en los que basa su conclusión, aun siendo contrarios a esta prueba, que se equipara en sus efectos a los otros medios de prueba practicados.

QUINTO.- El motivo central del recurso que cuestiona la nulidad declarada de las patentes de la recurrente, estriba en la falta de prueba de la no concurrencia de los requisitos de novedad e inventiva de dichas patentes, considerando que dichos requisitos confluyen en las reivindicaciones que conllevan, tal y como se exige en los art. 6 y 8 de la Ley de Patentes.

Del estudio de las alegaciones de los litigantes cabe deducir que se admite, que lo amparado por las patentes ES.520.389 y ES.2012.863 es, en síntesis, un procedimiento químico para la obtención de amlodipina y sal de besilato de amlodipina. Ambas patentes, según la apelante cumplen el requisito de actividad inventiva, la identificada como ES.520.389 por que reivindica un cambio en la estructura del producto de partida, dando lugar a un compuesto con propiedades farmacológicas imprevisibles; y la ES.2012.863 por tratarse de una patente de selección que trata de proteger el efecto ventajoso inesperado cual es las propiedades de buena solubilidad, buena estabilidad, no higroscopicidad y buena procesabilidad del producto obtenido.

Resulta en consecuencia indiscutido que estamos en presencia de un conflicto relacionado con patentes de procedimiento. La doctrina no se ha mostrado uniforme en definir qué debe entenderse por procedimiento patentable, ya que puede ser concebido exclusivamente como una sucesión de operaciones mecánicas o químicas, que no se modifica por la sustitución de unos productos por otros, resultando irrelevante cuál sea el resultado, o, por el contrario, puede entenderse que para identificar un determinado procedimiento deben tenerse en cuenta los productos de partida y el resultado. En anteriores ocasiones hacíamos nuestra la posición mantenida por el Tribunal Supremo en las sentencias de 13 de octubre de 1975 y 13 de octubre de 1982 -en la que precisa que el concepto de procedimiento químico o farmacéutico se delimita por la concurrencia de tres elementos: la sustancia básica de la que se parte, los medios de actuación sobre esa sustancia y el producto final o resultado, por lo que el producto final que se obtiene forma parte del procedimiento-, en posición que reiteramos por entenderla concorde con la previsión contenida en el artículo 48 LP al admitir como objeto de patente, a «contrario sensu», el cambio de «materiales» del objeto patentado cuando modifiquen esencialmente las cualidades de aquél o con su utilización se obtenga un resultado industrial nuevo, dando lugar a la llamada patente por selección; de tal forma que se considera "nuevo", la innovación que tiene carácter esencial, el procedimiento que utiliza por primera vez en la secuencia de operaciones sucesivas descrita con anterioridad, sustancias diferentes a las antes usadas, dando lugar a un producto nuevo.

Conviene recordar que, en lo que aquí interesa desde el punto de vista normativo, el Art. 4 de la L.P. establece que son patentables las invenciones nuevas, que impliquen actividad inventiva y sean susceptibles de aplicación industrial, que el Art. 6 del indicado texto normativo establece que se considera que una invención es nueva cuando no está comprendida en el estado de la técnica, el que está constituido por todo lo que antes de la fecha de presentación de la solicitud de patente se ha hecho accesible al público en España o en el extranjero por una descripción escrita u oral, por una utilización o por cualquier otro medio y que el Art. 8 del referido texto normativo establece, que se considera que una invención implica una actividad inventiva si aquella no resulta del estado de la técnica de una manera evidente para un experto en la materia. En consecuencia los requisitos de patentabilidad que establece nuestra ley, coincidente con el Convenio de Munich, son la novedad, la actividad inventiva y la aplicación industrial.

La Sala tras revisar los diferentes informes periciales constata claramente la diversidad de conclusiones a las que llegan . Así en el elaborado por Doña Frida y María Esther de 27/12/02, se concluye con contundencia, folio 1.697, que el estado de la técnica revela que con anterioridad a la fecha de prioridad de las patentes ES.520.389 y ES.2012.863, eran conocidas y evidentes las características del procedimiento reivindicado en dichas patentes.

A igual conclusión se llega en la pericial del procedimiento seguido ante el Juzgado nº 46 de Barcelona, según relata el fundamento decimosexto de la sentencia de la AP de Barcelona de fecha 12/6/01, en la que se refleja que el perito doctor Íñigo., ratificado por vía testifical al folio 1541, que, con relación a la patente objeto de estudio literalmente afirma que «... la preparación de tales sales...es una operación que se realiza en cualquier laboratorio, no ya de I + D, sino de prácticas de las Licenciaturas de Química o de Farmacia»; y que «... la formación de besilatos de sustancias básicas es una operación estándar en la industria farmacéutica que se aplica a numerosísimas sustancias, y por tanto una operación obvia...».

De hecho en el informe pericial efectuado Doña Frida y María Esther no solo se sañala que la sal de besilato como sal de adición farmaceuticamente estable era conocida con anterioridad, sino que llega incluso a citar hasta quince registros distintos en los que se contemplaba tal posibilidad, incluso en la ES521728 publicada el 21/4/1.983 de PFIZER.

Frente a estas periciales, la efectuada a instancia de los peritos designados por la recurrente Dres Jose Daniel, Alfredo y Héctor, así como el efectuado por el perito designado judicialmente Don. Jose Ramón llegan a considerar que las patentes objeto de la litis si reúnen los requisitos de novedad y actividad inventiva. Pero relacionando esta actividad inventiva con las propiedades ventajosas que se obtiene con el producto, sentir que recoge la sentencia de la AP de Barcelona de fecha 12/6/01, que seguidamente estudiamos.

Así, dicha resolución admite la naturaleza inventiva de las patentes objeto de estudio con el siguiente razonamiento "hasta la fecha de prioridad de la patente ningún científico logró dar con el procedimiento obvio que haciendo reaccionar amlodipino base con ácido bencenosulfónico, o su sal amónica, diese un producto nuevo, el besilato de amlodipina, que poseyese las propiedades de buena solubilidad, buena estabilidad, no higroscopicidad y buena procesabilidad" Y sostiene dicha capacidad inventiva frente a la "tendencia de ciertos sistemas, como el estadounidense, en que se sostiene que en el caso de utilizar un procedimiento conocido con materiales de partida nuevos y que produzcan un resultado nuevo, no concurre la altura inventiva necesaria, en nuestro ordenamiento se admite que concurre tal esfuerzo inventivo cuando se obtiene un efecto ventajoso inesperado", apreciando que esto es lo que ocurre en el presente caso.

Ciertamente la reiterada Sentencia de la Sección 15 de la A.P. de Barcelona reconoce este carácter inventivo a dichas patentes, pero al margen de no tratarse de un pronunciamiento jurisprudencial vinculante e inatacable, existe también un voto particular con un criterio divergente, que resulta muy interesante a estos efectos resolutorios. En dicho voto se argumenta "que la patente europea -que la Oficina llama abreviadamente de «sales de amlodipina»-, para el resto de los Estados designados, excepto para Austria y Grecia, reivindica el producto, besilato de amlodipina y la correspondiente composición farmacéutica, formulación en tableta, formulación en cápsula y solución acuosa estéril para administración parenteral. Para España, la patente reivindica, como ya se ha dicho, el procedimiento de preparación del besilato de amlodipina por reacción de la amlodipina base con una solución de ácido benceno sulfónico. El informe de la Oficina de Patentes recuerda que hasta el 7 de octubre de 1992 -la patente de la actora fue presentada en España el 31 de marzo de 1987- no han sido patentables en España los productos químicos «per se», por lo que la única protección posible de los mismos era a través de su procedimiento de obtención. Tal circunstancia ha podido determinar, que a lo largo del juicio se haya subrayado la novedad del producto frente a la novedad y actividad inventiva del procedimiento reivindicado por la patente española. Así, por ejemplo, en la testifical practicada a instancias de la demandante, del perito profesor de bioquímica de la Universidad de Zurich, señor H., con preguntas referidas exclusivamente a las ventajas del producto".

Precisamente esta confusión entre la protección del procedimiento y el producto es lo que se plantea la Sala, en el análisis de las argumentaciones y múltiples informes periciales aportados a los autos, el elemento a tener en cuenta como determinante de la naturaleza inventiva de los procedimientos son las buenas propiedades de "solubilidad, estabilidad, higroscopicidad y procesabilidad" encontradas desde un punto de vista farmacológico en el producto obtenido, que no estaban anticipadas a la fecha de prioridad de la patente en cuestión, así se deduce concretamente de los informes favorables a la concurrencia de la actividad inventiva de los Dres PONSATI OBIOLS y AVILA GAGO o de D. Jose Ramón.

El hecho de basar este carácter inventivo es estas meras propiedades ventajosas, es cuestionable para la Sala, puesto que se reseña en el informe anterior la existencia de estudios como los de WD WALKING, SM BERBE, LD BIGHLEY Y DM MONKHOUSE, VC STEPHENS, EM MASSEY, NH CREASEY Y AL GREEN, FR SIDELL ,JW CROOK, DR DAVIES que describen las mejoras de los besilatos a efectos de solubilidad, estabilidad, absorción, facilidad en la hidrólisis... que conducen a pesar que estos beneficios del producto eran conocidos en la practica.

Incluso el perito designado judicialmente D. Jose Ramón en la pag 85 de su informe al responder a la pregunta 6.20, llega a reconocer que las ventajas de los besilatos de aminas en relación a otras sales farmacéuticas aceptables, se conocían con anterioridad al fecha de la solicitud de la patente 2112803, aun cuando según dicho perito es el conjunto de ventajas lo que hace sorprendente el producto obtenido, es lo cierto que viene a reconocer en las preguntas anteriores la concurrencia de la mayoría de las estas propiedades de solubilidad y estabilidad en otros procedimientos referentes a ciertas sales de besilato. Con lo cual si tenemos en cuenta, que ciertamente en la patente por selección se exige que, el cambio de «materiales» del objeto patentado, modifique esencialmente las cualidades de aquél o con su utilización se obtenga un resultado industrial nuevo, no se puede conlluir que este sea el caso del producto obtenido con la patente pues, no se ha demostrado que los procedimientos reivindicados hayan implicado un cambio esencial de sus cualidades, ni dado lugar con su uso a un resultado industrial diferente, tan solo parece aunar una serie de ventajas farmacológicas, en orden a la estabilidad o solubilidad del producto que resulta obtenido conforme a un procedimiento de formación de sales, perfectamente conocido antes de las fechas de prioridad de las patentes.

Y ante estos datos adveraticios, la Sala no puede sino llegar a la conclusión que bajo el amparo de estas consecuencias ventajosas obtenidas en el resultado, se esta equiparando procedimiento a resultado y como tal al producto. Sin tener en cuenta que lo que se reivindica en las patentes registradas es un procedimiento, no que se obtengan unas propiedades concretas, sino el modo de su realización, y ya no es que se legitimen las patentes de procedimientos analógicos, sino que se trata de proteger un resultado, un producto que en la fecha, 8/3/1983, en la que fue presentada la patente nº 520.389 por la actora en España y la reseñada como ES.2012.803 el 31 de marzo de 1987, no eran amparables como tal producto farmacéutico, pues hasta el 7 de octubre de 1992 no han sido patentables en España los productos químicos.

Dado que la DT1ª de la Ley 11/86 de 20 de Marzo de Patentes, disponía que no serian patentables las invenciones de productos químicos y farmacéuticos antes del 7 de Octubre de 1.992, y que la solicitud de la patente 520.389 de la recurrente es de fecha 8/3/1983 anterior incluso a la vigencia de la Ley de Patentes de 1.986, encontrándose bajo la regulación del Estatuto de la Propiedad Industrial de 1.929 que expresamente prohibía la patentabilidad de productos químicos y farmacéuticos, prohibición que se extendió hasta el 7 de Octubre de 1.992, prohibición que alcanza igualmente a la patente nº 2012.803 cuya solicitud es de fecha 31 de marzo de 1987, la protección de ambas patentes viene exclusivamente limitada al procedimiento.

Y partiendo de este concepto ninguna interpretación por amplia que sea, puede admitir otra terminología en virtud de la cual el procedimiento abarque también las ventajas obtenidas con el resultado, pues entonces no nos encontramos ante un procedimiento sino ante un producto, y como tal este no era objeto de amparo por nuestra legislación en la fecha de registro de las patentes objeto de litigio, y en consecuencias estas deben ser consideradas como nulas. Pues consentir su validez, pese a su evidente falta de base legislativa, supone ignorar la prohibición expresa de la LP que impedía la patentabilidad de productos químicos y farmacéuticos hasta el 7 de Octubre de 1.992, que en consecuencia seria lo que estaríamos protegiendo si se reconociera la eficacia de tales patentes. En consecuencia, debe desestimarse este recurso respecto a la estimación de la nulidad de las patentes fundamentalmente por falta de actividad inventiva, confirmándose en consecuencia dicha nulidad de las patentes ES.520.389 y ES.2012.863 (EP. 0.244.944), y sin que sea necesario entrar en los restantes motivos del recurso.

SEXTO.- Llegándose pues a la conclusión de que la sentencia recurrida se halla ajustada a derecho, es por lo que debe de ser confirmada, desestimando en consecuencia, el recurso interpuesto y condenando a la apelante al pago de las costas de esta alzada en cumplimiento de lo dispuesto en el Art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Vistos los preceptos legales citados y demás disposiciones normativas de general y pertinente aplicación

FALLAMOS

Que debemos desestimar y desestimamos el recurso de apelación interpuestos por las entidades PFIZER CORPORATION, PFIZER LIMITED, PFIZER, S.A., representada por la Procuradora dª Mª Dolores Giron Arjonilla, contra la sentencia de fecha 22 de noviembre de 2.004, dictada por el Juzgado de 1ª Instancia nº 47 de Madrid, en autos de Juicio Ordinario nº 425/03, procede:

1.º CONFIRMAR íntegramente la expresada resolución.

2.º IMPONER a la recurrente vencida las costas ocasionadas en la sustanciación de esta alzada.

Cúmplase al notificar esta resolución lo dispuesto en el artículo 248.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Devuélvanse los autos al juzgado de procedencia, con testimonio de esta resolución, interesándose acuse de recibo.

Así por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación literal al Rollo de Sala, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- Firmada la anterior resolución es entregada en esta Secretaría para su notificación, dándose publicidad en legal forma, y se expide certificación literal de la misma para su unión al rollo. Certifico.