BDB AP Navarra 19793/2003
Fecha: 31 de julio de 2003
Órgano: Audiencia Provincial de Navarra
Sala: Sala de lo Civil-Penal, Sección 2
Ponente: JOSE FRANCISCO COBO SAENZ
Sentencia: 250 / 2003
Recurso: 80 / 2003
Rollo: 80 / 2003
Resumen:
Separación matrimonial. Pensión por desequilibrio de los arts. 97 y siguientes del Código Civil. Derecho foral de Navarra. Régimen de Derecho Común y Derecho Foral: distinta regulación en cuanto a la compensación por el trabajo para la casa, para el caso de extinción del régimen convencional de separación. En la Ley 103 del Fuero Nuevo no se fija explícitamente el derecho del cónyuge, cuyo trabajo en el hogar debe computarse, para fijar su concreta contribución al sostenimiento y atenciones de la familia del derecho a obtener una compensación en los términos que se contemplan en el inciso final del art. 1438 del Código Civil Común. Esta ultima es una norma de liquidación del régimen económico matrimonial de separación de bienes y procede cuando el valor del trabajo en el hogar excede, según la regla de la proporcionalidad de las aportaciones realizadas por el otro cónyuge, teniendo en cuenta los recursos económicos de ambos.
Tesauro:
Civil: Derecho Civil: Derecho de la Persona: Derecho de Familia: Matrimonio y Régimen Matrimonial: Separación Matrimonial: Medidas Reguladoras: Pensiones Compensatorias

En Pamplona/Iruña, a 31 de julio de 2003.

La Audiencia Provincial, Sección Nº 2, compuesta por los Ilmos. Sres. Magistrados que al margen se expresan, ha visto en grado de apelación el Rollo Civil de Sala nº 80/2003, derivado de los autos de Separación matrimonial contenciosa nº 752/2002, del Juzgado de Primera Instancia Nº 3 de Pamplona/Iruña; siendo parte apelante, la demandante, Dª. Beatriz , representada por la Procuradora Dª. Mª ASUNCIÓN MARTÍNEZ CHUECA y asistida por la Letrada Sra. CUNCHILLOS; parte apelada, el demandado, D. Jose Pedro , representado por el Procurador D. JUAN-JOSÉ MORENO DE DIEGO y asistido por el Letrado Sr.SAN MARTIN.

Siendo Magistrado Ponente el Ilmo. Sr. D. JOSE FRANCISCO COBO SAENZ.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Se aceptan los de la sentencia apelada.

SEGUNDO.- Con fecha 8 de enero de 2003, el referido Juzgado de Primera Instancia Nº 3 de Pamplona/Iruña dictó Sentencia en Separación contenciosa nº 752/2002, cuyo fallo es del siguiente tenor literal:

"Que estimando parcialmente la demanda presentada por la Procuradora, Sra. Martínez Chueca, en nombre y representación de DOÑA Beatriz , frente a DON Jose Pedro representado en autos por el Procurador, Sr. Moreno de Diego, debo declarar y declaro la separación matrimonial de los litigantes respecto al matrimonio celebrado en Lodosa (Navarra) el 25 de septiembre de 1971, con los efectos inherentes a dicha declaración y la adopción de las siguientes medidas:

- Se atribuye el uso y disfrute de la vivienda sita en la CALLE000 nº NUM000 de esta capital a la esposa.

- El esposo abonará en concepto de pensión por desequilibrio para su esposa la cantidad mensual de 600 euros que se ingresará dentro de los cinco primeros días de cada mes en la cuenta que la esposa designe y se revalorizará en enero de cada año de conformidad con el IPC que publique el INE u organismo que legalmente le sustituya.

No ha lugar a establecer indemnización compensatoria a favor de la esposa.

No ha lugar a hacer expresa condena en costas."

TERCERO.- Notificada dicha resolución, fue apelada en tiempo y forma por la representación procesal de la parte demandante, interponiéndose el recurso mediante escrito, presentado con fecha 14 de febrero de 2003, en el cual solicitaba de este Tribunal que dictara sentencia por la que se estime íntegramente el recurso de apelación y se revocara la sentencia de instancia y se conceda una indemnización del art. 1438 que la Sala fije.

Conferido el oportuno traslado, por la representación procesal del demandado D. Jose Pedro , mediante escrito presentado con fecha 6 de marzo de 2003, se opuso al recurso de apelación articulado de adverso, interesando su desestimación, y la confirmación de la sentencia de instancia con expresa condena en costas a la parte apelante.

CUARTO.- Enviados los autos a este Tribunal y turnados a la presente Sección, en Providencia de fecha 23 de abril de 2003, se acordó señalar para deliberación y resolución del presente recurso el día 2 de julio de 2003.

QUINTO.- En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales, excepción hecha del plazo para dictar sentencia por hallarse el Ilmo. Sr. Magistrado Ponente en las tareas propias de la Presidencia del Proceso ante el Tribunal del Jurado, seguido en este Tribunal con el nº 1/2003.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Se aceptan los Fundamentos de Derecho de la sentencia recurrida, excepción hecha del Tercero, en la argumentación jurídica que en el mismo se contiene relativa a la aplicabilidad en esta Comunidad Foral de Navarra del art. 1438 del Código Civil.

PRIMERO.- Constituye materia de la presente apelación la determinación acerca de si debe ser reconocida a la actora Dª. Beatriz el concepto pecuniario, -atribución del deber de pago-, a quien hasta la sentencia de separación ha sido su esposo, el ahora apelado D. Jose Pedro bajo el concepto, -explicitado en la demanda y también ahora en la presente apelación-, de "indemnización" correspondiente con arreglo al art. 1438 del Código Civil que se postuló en la demanda, -hecho sexto-, "teniendo en cuenta las circunstancias y el reparto económico de separación de bienes con la precisa cuantía de 30 millones de pesetas (180.304 euros), y ahora se confía, en cuanto a su determinación cuantitativa, al "criterio que la Sala fije".

Por razón de planteamiento del recurso, ya no es materia de discusión en la presente alzada la propia procedencia y determinación cuantitativa, -fijado en la sentencia recurrida en 600 euros-, de la "pensión por desequilibrio" acomodada a la previsión normativa de los arts. 97 y concordantes del Código Civil.

Debiendo examinar este Tribunal, por tanto, la concreta cuestión que es objeto de recurso.

SEGUNDO.- Llama la atención que en el muy razonado Fundamento de Derecho Tercero de la sentencia de instancia y también en el ciertamente exhaustivo análisis que sobre la cuestión se realizó, primero, en la demanda y, ahora, en el escrito de interposición del recurso de apelación no se haya reparado en que el régimen de Derecho Común y el propio del Derecho Civil de esta Comunidad Foral, en la materia que nos ocupa, es decir la determinación de una compensación, - no una indemnización como con impropiedad señala la parte actora-, por el trabajo para la casa, para el caso de extinción del régimen convencional de separación, es notablemente diverso, diferencia en la regulación normativa que llega, en este concreto aspecto, hasta el punto de que en la Ley 103 del Fuero Nuevo no se fija explícitamente el derecho del cónyuge, cuyo trabajo en el hogar debe computarse, para fijar su concreta contribución al sostenimiento y atenciones de la familia del derecho a obtener una compensación en los términos que se contemplan en el inciso final del art. 1438 del Código Civil Común.

La compensación establecida en el precepto del Derecho Civil estatal últimamente citado, es decir, el art. 1438 es una norma de liquidación del régimen económico matrimonial de separación de bienes y procede cuando el valor del trabajo en el hogar excede, según la regla de la proporcionalidad, -en virtud de la cual los cónyuges deben contribuir al sostenimiento de las cargas del matrimonio, con arreglo a lo convenido y en defecto de tal convenio deberán contribuir proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos-, de las aportaciones realizadas por el otro cónyuge, teniendo en cuenta los recursos económicos de ambos. Se trata, por tanto, la norma del Derecho Común de un precepto, como decimos, regulador de la liquidación del régimen económico matrimonial de separación de bienes, compensación, que con arreglo a la doctrina jurisprudencial que ha interpretado la materia, y de la cual se hace una correcta reseña en la sentencia de instancia, no es incompatible con la pensión compensatoria, si bien la fijación de ésta y su pago se debe tener en cuenta a la hora de fijar la compensación ex artículo 1438 del Código Civil.

En Navarra el régimen de separación de bienes fue una innovación introducida por el Fuero Nuevo, ya que no existían antecedentes en el Derecho histórico navarro. La Ley Foral 5/87, en este concreto aspecto, -es decir el relativo a la regulación en el régimen de separación convencional del sostenimiento de cargas familiares-, introdujo alguna importante novedad. Así, el parámetro patrimonial de contribución, cuya exigencia puede ser materializada por uno de los cónyuges respecto del otro, se fijó respecto al carácter indefinido de la anterior regulación, -en proporción a sus bienes-, ahora, "...en proporción a sus ingresos y, si no los tuviera o fueran insuficientes, a sus bienes", normativa, como se ve, más precisa que la del Derecho Común, donde la regla de la proporción, según hemos señalado, se fija con relación a los respectivos recursos económicos de los cónyuges. También, siguiendo las directrices de los que ya puede considerarse sin exceso como "Derecho Común Europeo en la materia", -nos referimos a la resolución del Consejo de Ministros del Consejo de Europa de 27 de noviembre de 1978-, se fijó específicamente, para este régimen convencional de separación de bienes que: "a los efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior deberá computarse el trabajo en el hogar familiar de cualquiera de los cónyuges". Ciertamente, ahora no podemos detenernos ni fijar un específico criterio acerca de si en tal consideración, -y la introducida en el Derecho Civil Común por la Ley de 13 de mayo de 1981-, late la consideración del trabajo en el hogar en el Derecho Civil de Navarra, concepto por cierto más restrictivo que el del Derecho Común de "trabajo para la casa"-, como un "salario diferido", o en su expresión "compensatoria", -que, como ya hemos señalado, no se recoge en la regulación del Derecho Civil de Navarra-, una "indemnización por paro", según ha sido considerada por la doctrina la consideración del trabajo en el hogar familiar, como elemento a integrar la regla de contribución proporcional al sostenimiento y atenciones de la familia en un régimen de separación convencional de bienes.

Y es que, como, con absoluta sensatez, señalaba el profesor La Cruz, a pesar de que el régimen de separación convencional de bienes parte de la consideración de la separación de patrimonios y la separación de responsabilidades, no puede prescindirse de la tozuda realidad de los hechos, es decir "....la convivencia y colaboración entre los cónyuges se resiste a la plena separación de bienes e intereses que propugna el régimen de separación convencional". Por ello en la normativa Común y en el Derecho Civil de Navarra es necesaria la consideración en aquélla del trabajo para la casa y en el Derecho Civil de Navarra, el "trabajo en el hogar familiar" como contribución al sostenimiento de cargas familiares.

Pero hemos de insistir, una vez más, en la regulación del sostenimiento de cargas familiares en el Derecho Civil de Navarra, los términos en los que se toma en consideración el trabajo en el hogar familiar son más restrictivos que los regulados en el Código Civil, que se trata de aplicar por la parte actora en el presente caso y cuya aplicabilidad ha sido valorada en la sentencia recurrida. Tal restricción deviene de dos consideraciones:

A.- En el Fuero Nuevo se alude al "trabajo en el hogar familiar", término más restrictivo que el de "trabajo para la casa"; según ya hemos tenido ocasión de destacar.

B.- El trabajo doméstico se computa exclusivamente a efectos de valorar desde la perspectiva económica la aportación al levantamiento de las cargas del matrimonio que uno de los cónyuges puede exigir del otro, como derecho personalísimo e intransmisible, -con la puntual limitación de que los herederos pueden continuar en el ejercicio de la acción si el causante hubiera interpuesto la demanda-. Pero este trabajo para la casa no genera derecho a ninguna compensación en el momento de extinguirse el régimen tal y como acontece en el Derecho Común. Buena prueba de esto último, es decir la falta de previsión normativa acerca del derecho a obtención de una compensación, a la extinción del régimen convencional de separación, lo es que en la recurrida de inconstitucionalidad Ley Foral 6/2000 para la igualdad jurídica de las parejas estables, en concreto, en el nº 5 de su artículo 5, se contempla específicamente, -en términos que recuerdan el eco del art. 1438 del Código Civil-, el derecho a recibir una compensación económica para el cónyuge que, sin retribución o con retribución insuficiente, haya trabajado para el hogar común o para el otro conviviente, en el caso de que por este motivo, -es decir el trabajo sin retribución o con retribución insuficiente-, se haya generado una situación de desigualdad entre el patrimonio de ambos que implique un enriquecimiento injusto, -a salvo claro está como pertenece a la esencia del Derecho Civil de Navarra ex ley 7 del Fuero Nuevo, del pacto entre los convivientes de hecho-. Insistimos, retomando el argumento, que semejante compensación no se prevé en el régimen económico matrimonial de separación convencional de bienes; ello no implica sin embargo que si la contribución del cónyuge por su trabajo para el hogar familiar resultare mayor a la que hubiere venido obligado con arreglo a la regla de la proporcionalidad, carezca del derecho al reembolso del exceso al extinguirse el régimen. Precisamente, en la liquidación del régimen convencional de separación de bienes habrá que incluir los reembolsos necesarios para corregir los desplazamientos patrimoniales que se hubieran producido a favor de uno u otro de los cónyuges a causa de la sobreaportación al sostenimiento de las cargas familiares. Precisamente ésta es la clave decisoria en que ha de sustentarse la indebidamente pedida y valorada en la sentencia de instancia "indemnización", -"recte" compensación-, por el trabajo para la casa cuyo aporte al sostenimiento de las cargas del matrimonio excede de la regla proporcional.

TERCERO.- Quizás a estas alturas de nuestra resolución huelga decir que ambos litigantes poseen la condición civil foral de navarros, así consta en la Escritura de Capitulaciones Matrimoniales, otorgada con fecha 2 fe febrero de 1982, -en concreto en la comparecencia obrante al folio 9 de las actuaciones-, por ello, con arreglo a la Ley 11 del Fuero Nuevo y la norma de Derecho interregional que se fija en el art. 14 del Código Civil, les es aplicable la regulación propia del régimen económico matrimonial convencional de separación de bienes que se contiene en el Fuero Nuevo.

Examinando los criterios que, para fijar la existencia de un derecho a reembolso, por parte de la demandante Sra. Beatriz , se exponen, -nuevamente debemos subrayar, bajo la indebida consideración de "indemnización" ex art. 1438 del Código Civil, inaplicable al supuesto de autos-, tenemos en este caso que los litigantes contrajeron matrimonio con fecha 25 de septiembre de 1971, del mismo nacieron dos hijos, Asier el 6 de agosto de 1972 y Unai el 25 de septiembre de 1975. El régimen convencional de separación de bienes fue el resultado del pacto capitular, instrumentada en la ya calendada Escritura de Capitulaciones Matrimoniales de fecha 2 de febrero de 1982, en la que se "liquidó" como convino, -ello es obvio, puede ser ya materia de debate-, a quienes entonces eran marido y mujer, el régimen económico matrimonial legal supletorio de "sociedad de conquistas". Al tiempo de convenir la separación económica, el hijo mayor contaba con 12 años de edad y el menor con 9 años de edad. La materialización de la separación patrimonial no impidió que ambos cónyuges prosiguieran una activa vida económica, Dª. Beatriz , contó con ayuda doméstica remunerada, tanto para las atenciones propias de su casa como para el cuidado de su suegra, que pasó a convivir, en un momento determinado, por razón del desgraciadísimo mal de Alzheimer, en la vivienda familiar. La demandante pudo cursar una carrera de Psicología en la UNED y continuó colaborando, -con mayor o menor intensidad-, en la empresa familiar cuya gestión técnica, -se trata de un negocio de instalación de aire acondicionado-, en todo momento, es decir, desde que dejó de ser empleado por cuenta ajena para establecerse como profesional autónomo, fue llevada por el esposo demandado D. Jose Pedro . En estos concretos elementos de hecho no puede concluirse en que, por razón de la separación convencional, se haya producido en función del trabajo en el hogar familiar, realizado por Dª. Beatriz , una sobreaportación al sostenimiento de las cargas familiares que justifique un derecho al reembolso, confiado en cuanto a su determinación cuantitativa en este caso, -es decir en la apelación-, al criterio de la Sala, al parecer "abandonando" la cuantiosísima pretensión "indemnizatoria", postulada en la demanda.

Las dificultades a que se alude en el escrito de interposición del recurso, a modo de corolario de la argumentación, relativas a la interpretación que se efectúa jurisprudencialmente respecto a la "indemnización" de la presente causa del art. 1438 del Código Civil, -sic-, no son tales en el supuesto de autos sencillamente porque, como hemos cuidado de subrayar, la compensación que se fija en el precepto del Derecho Común no es aplicable en el Derecho Civil de Navarra.

El derecho a reembolso por sobreaportación al sostenimiento de cargas familiares no puede entenderse generado en el caso de autos por la entidad e intensidad del trabajo en el hogar familiar de la señora demandante. La pretendida situación de "enriquecimiento en el negocio", derivado de los años en los que la esposa ha trabajado en el negocio sin retribución ni seguridad social, como vemos en la regulación normativa de la Ley 103 del Fuero Nuevo, no puede considerarse como trabajo en el hogar familiar, sin perjuicio de la pretensión que, si a bien lo tiene, podrá ejercitar Dª. Beatriz frente a su esposo Sr. Jose Pedro , derivada de una situación de "enriquecimiento injusto", -claro está que hablamos en términos hipotéticos-, en una "situación liquidatoria de una sociedad de hecho". Finalmente las disfunciones que, desde el punto de vista patrimonial, pretendidamente se produjeron como fruto de la evolución posterior de las adjudicaciones de bienes realizadas en el pacto capitular no pueden generar el derecho al reembolso, único exigible, como hemos insistido a lo largo de esta resolución, en base a la normativa vigente en esta Comunidad Foral del régimen de separación convencional de bienes y los efectos patrimoniales de su disolución.

CUARTO.- Por las razones expuestas, el recurso que hemos examinado ha de ser desestimado, la sentencia de instancia debe confirmarse y las costas procesales causadas en el presente recurso de apelación se impondrán a la parte recurrente, -número 1 del art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil-.

FALLO

desestimando el recurso de apelación al que el presente Rollo se contrae, interpuesto por la Procuradora Dª Mª ASUNCIÓN MARTÍNEZ CHUECA, en nombre y representación de Dª. Beatriz , contra la sentencia de fecha 8 de enero de 2003 dictada por la Ilma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Primera Instancia Nº 3 de Pamplona/Iruña en autos de juicio de Separación matrimonial contenciosa nº 752/2002, debemos confirmar y confirmamos la sentencia recurrida.

Imponiendo a la parte apelante las costas procesales causadas en el presente recurso de apelación.

Así por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

DILIGENCIA.- La extiendo yo, el Secretario Judicial, para hacer constar que en el día de la fecha me ha sido entregada la anterior resolución debidamente firmada, para su notificación a las partes y archivo del original. Doy fe, en Pamplona a 7 de agosto de 2003.