BDB AP Burgos 10946/1999
Fecha: 6 de octubre de 1999
Órgano: Audiencia Provincial de Burgos
Sala: Sala de lo Civil, Sección 2
Ponente: RAMON IBAÑEZ DE ALDECOA LORENTE
Sentencia: 570 / 1999
Recurso: no disponible
Rollo: 167 / 1999
Resumen:
Acción declarativa de propiedad. Presentó el demandante, como título de dominio, un contrato privado de compraventa. Los herederos comparecieron alegando la nulidad absoluta del contrato privado esgrimido por el actor como título de dominio, por entender que en la fecha en la que se firmó el mismo la causante no podía firmar y carecía de capacidad para disponer de sus bienes, por padecer demencia senil, y que, en consecuencia, no pudo prestar válidamente su consentimiento para la venta, siendo dicho consentimiento un requisito indispensable para la validez del contrato.

BURGOS, a seis de octubre de mil novecientos noventa y nueve.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Burgos, constituída por los Ilmos. Sres. D. Agustín Picón Palacio, Presidente; Dª Arabela García Espina y D. Ramón Ibáñez de Aldecoa Lorente, Magistrados, siendo Ponente D. Ramón Ibáñez de Aldecoa Lorente, pronuncia la siguiente SENTENCIA.

En el Rollo de Apelación número 167/99, dimanante de Juicio de Menor Cuantia nº 148/98, sobre acción declarativa de la propiedad, del Juzgado de Primera Instancia no Dos de Burgos, en virtud del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia de fecha 24 de Febrero de 1.999, han comparecido, como demandante-apelante DON F.B.R., vecino de Burgos, representado por la Procuradora Doña Elena Cobo de Guzmán Pisón y defendido por el Letrado Don José Serrano Vicario, y como demandada-apelada DOÑA F.A.A., vecina de Burgos, en su propio nombre y derecho y además en nombre y representación de Doña O., Don G. y Doña M.A.G., representada por el Procurador Don Alejandro Junco Petrement y defendida por el Letrado Don Carlos de Lara Vences.

Antecedentes de Hecho

PRIMERO: Se aceptan, sustancialmente, los antecedentes de hecho de la sentencia apelada, cuyo Fallo es del tenor literal siguiente: "Que, con desestimación de la demanda, debo absolver y absuelvo a los demandados de la demanda. Se imponen las costas a la parte actora".

SEGUNDO: Notificada dicha resolución a las partes, por la representación de D. F.B.R., se interpuso contra la misma recurso de apelación, que fue admitido en ambos efectos, emplazándose a las partes y remitiéndose los autos a esta Audiencia.

TERCERO: Seguido el recurso por sus trámites se señaló para la celebración de la vista el día treinta del pasado mes, la que tuvo lugar con asistencia de los Letrados de las partes personadas, quienes informaron en apoyo de sus pretensiones.

CUARTO: En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.

Fundamentos de Derecho

PRIMERO: Se aceptan, en lo sustancial, los fundamentos jurídicos de la sentencia apelada.

SEGUNDO: Ejercita el demandante, Don F.B.R., en el procedimiento del que dimana el presente rollo de apelación, acción declarativa de dominio, que tiene por objeto la vivienda que se describe en el hecho primero de la demanda, acción que dirige contra Doña F.A.A., Doña O.A.G., Don G.A.G. y Doña M.A.G..

Presentó el demandante, como título de dominio, un contrato privado de compraventa, fechado el día 22 de abril de 1.991, en virtud del cual, Doña S.A.A. le vendió la vivienda en cuestión, por el precio de un millón de ptas.

Consta en autos que Doña S.A.A., titular registral del inmueble, falleció en Miranda de Ebro el 17 de octubre de 1.996, y que, por Auto dictado el 11 de abril de 1.997 por el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Miranda de Ebro, en autos nº 15/97, fueron declarados únicos y universales herederos su hermana F. y sus sobrinos Doña O., Don G. y Doña M.A.G., quienes aceptaron la herencia en escritura pública otorgada el 3 de junio de 1.997, ante el Notario de Burgos Don J.J.F.S..

Los citados herederos de Doña S.A., comparecieron y contestaron a la demanda, alegando la nulidad absoluta del contrato privado esgrimido por el actor como título de dominio, por entender que en la fecha en la que se firmó el mismo, Doña S.A. no podía firmar y carecía de capacidad para disponer de sus bienes, por padecer demencia senil, y que, en consecuencia, no pudo prestar válidamente su consentimiento para la venta, siendo dicho consentimiento un requisito indispensable para la validez del contrato (artículos 1.261-1º y 1.263-2º del Código Civil).

La sentencia apelada desestimó la demanda, por entender el Juzgador la quo", que aunque había quedado acreditado que la firma estampada en el contrato había sido puesta por Doña S.A. de su puño y letra, carecía ésta de capacidad para prestar consentimiento válido, pues padecía graves alteraciones psíquicas que la impedían tener un suficiente grado de consciencia y control sobre sus propios actos, y contra dicha sentencia se alza en apelación el demandante, que mantiene en ésta instancia sus iniciales pretensiones.

TERCERO: Ha quedado acreditado que Doña S.A.A., nacida el 17 de enero de 1.912, quedó viuda y sin descendencia en el año 1.979, y desde entonces vivía sola en la vivienda que constituye el objeto del procedimiento, y consta también en los autos que en fecha 11 de octubre de 1.989 fue ingresada en la Residencia de Ancianos "San Miguel del Monte", de Miranda de Ebro, a instancias de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Burgos, que ya en el mes de agosto de 1.987 hablan detectado que, a pesar de que percibía dos pensiones, vivía en unas condiciones higiénicas deplorables debido a la gran cantidad de suciedad que acumulaba en su vivienda, en la cual había ratas y carecía de agua corriente (informe obrante a los folios 332 y 333 de los autos), situación ésta que volvió a comprobarse el día 5 de octubre de 1.989 (informe obrante a los folios 334 y 335), con el agravante de que ya entonces era también la propia ocupante de la vivienda la que presentaba un grave estado de abandono, pues se encontraba "postrada en cama en un estado de deshidratación y desnutrición importante, con una carencia absoluta de higiene, con abundantes parásitos (piojos, chinches, etc.)", siendo examinada por la médico Doña M.J.F.S., que informa (folio 336) que Doña S. tenia antecedentes de tromboflebitis que debía tratar con anticoagulantes, y que no lo hacia desde el año 1.986, y que presentaba un deterioro importante que le impedía "controlar su estado físico y su alimentación, presentando desnutrición", así como "una ausencia total de hábitos higiénicos", por lo que padecía una "pediculosis con abundantes piojos y liendres con piel macerada por falta de higiene y con abundantes erosiones y lesiones por rascado, y que presentaba también una, alteración de hábitos", manifestada por "defecación en el suelo, carencia de alimentación, acumulo en el domicilio de alimentos putrefactos y basuras". Ya en la solicitud de ingreso en la residencia de ancianos se dice que Doña S. presentaba demencia senil, lo que ya se había detectado en un informe del servicio de urgencias del Hospital General de la Seguridad Social de Burgos, fechado el 18 de septiembre de 1.989 (folio 337).

Por sentencia dictada el 5 de marzo de 1.996 por el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Miranda de Ebro, en autos de Juicio de Menor Cuantia nº 210/94, seguidos a instancia del Ministerio Fiscal, Doña S.A.A. fue declarada incapacitada total y absolutamente para regir su persona y administrar sus bienes, y, en consecuencia, se acordaba su sometimiento al régimen de tutela; en dicho procedimiento, emitió informe el doctor de la Residencia "San Miguel del Monte", Don E.L.L., en fecha 28 de julio de 1.994 (folio 427 de los autos), en el que manifestaba textualmente que "desde su ingreso en ésta residencia presenta (Doña S.) desorientación espacio-temporal, incoherencia en la comunicación y descontrol emocional en cuanto a su situación psíquica, por lo que fue diagnosticada de demencia senil" y que "durante su estancia en ésta Residencia su lenguaje ha sido inconexo, con imposibilidad de mantener una conversación o simplemente realizar el más mínimo interrogatorio, con alteraciones gnósicas profundas (no reconoce personalmente a nadie) e incapacidad total para su cuidado (asearse, vestirse...) precisando atención continua por parte de enfermería debido a su situación de demencia senil".

CUARTO: Con semejantes antecedentes ha de concluirse necesariamente, como con acierto lo hizo el Juzgador de instancia, que ha quedado debidamente acreditado que cuando estampó su firma en el contrato privado de compraventa, Doña S.A. no podía prestar válidamente su consentimiento, por padecer graves alteraciones psíquicas y de comportamiento que le impedían tener suficiente consciencia de sus actos, pues aunque en la fecha en que aparece fechado el documento no había sido aún legalmente incapacitada, padecía ya las graves alteraciones psíquicas y de comportamiento que condujeron más tarde a su incapacitación legal, y a ello no era del todo ajeno el demandante, que, trabajando para la Diputación Provincial en otra residencia, y preguntado en prueba de confesión si era cierto que, por trabajar para la Diputación Provincial de Burgos, conocía que Doña S.A. estaba allí ingresada con demencia senil (posición quinta), contesta que "estaba en otra residencia y al confesante no le pareció que tenía tanta demencia senil como decían" (folio 460 de los autos).

La falta de consentimiento de uno de los contratantes determina, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1.261 del Código Civil la nulidad absoluta, por inexistencia, del contrato, por lo que carece el demandante de título válido de dominio sobre el bien objeto de dicho contrato, y, en consecuencia, procede desestimar el recurso interpuesto, y confirmar la sentencia apelada, por la que el Juez la quo" desestimó con acierto la demanda.

QUINTO: Procede imponer a la parte apelante las costas procesales causadas en ésta instancia, en virtud de lo dispuesto en el artículo 710 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Fallo

Por lo expuesto, este Tribunal decide:

Desestimar el recurso de apelación interpuesto por la representación de Don F.B.R., contra la sentencia dictada el 24 de febrero de 1.999, por el Ilmo Sr. Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Burgos, en los autos de Juicio de Menor Cuantía nº 148/98, y, en consecuencia, confirmar la citada resolución, con expresa imposición de las costas procesales causadas en esta instancia a la parte apelante.

Así por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo de apelación, notificándose a las partes, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACION: Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado-Ponente Don Ramón Ibáñez de Aldecoa Lorente, estando el Tribunal celebrando audiencia pública en el día de su fecha, de lo que yo el Secretario, doy fe.
NOTA: Véase el Libro Registro de Sentencias al folio 268 vto.
NOTA: Queda puesta certificación al rollo de apelación.